Así fue la lesión de Conor McGregor en la rodilla derecha ante Max Holloway

El esperado regreso de Conor McGregor al octágono terminó de la forma más amarga posible. El combate frente a Max Holloway apenas duró 69 segundos, un suspiro para los aficionados que aguardaban uno de los enfrentamientos más mediáticos del año. Lo que prometía ser una guerra entre dos de las grandes estrellas de las artes marciales mixtas acabó convirtiéndose en una crónica marcada por la incertidumbre y la preocupación por el estado físico del luchador irlandés. Y por la decepción generalizada de los aficionados. Desde el primer instante, McGregor salió decidido a imponer su característico ritmo explosivo. Apenas habían transcurrido unos segundos cuando lanzó una espectacular patada voladora con la intención de sorprender a Holloway, pero de manera muy caótica y fuera de la distancia oportuna. Así, en la fase de apoyo de la acción, en la caída, el irlandés pareció sufrir un giro antinatural sobre su pierna derecha. Aunque consiguió continuar durante unos instantes, sus movimientos dejaron entrever que algo no iba bien. Estaba roto . Las imágenes de la repetición mostraron cómo la rodilla derecha cedía durante ese primer intento ofensivo. A partir de ese momento, McGregor perdió estabilidad, redujo notablemente su movilidad y comenzó a desplazarse con evidentes dificultades. Holloway aprovechó la situación para aumentar la presión, conectando varios golpes mientras su rival trataba de mantenerse en pie. Finalmente, el árbitro decidió detener el combate cuando McGregor ya no podía defenderse con garantías. La derrota llegó de la forma más cruel para el excampeón, cuya expresión de dolor dejó claro que el problema iba mucho más allá del resultado deportivo. Aunque el diagnóstico oficial todavía está pendiente de las pruebas médicas definitivas, las primeras informaciones que salieron de la boca del presidente de la UFC, Dana White, apuntan a un posible desgarro del ligamento cruzado anterior (LCA) de la rodilla derecha . Este tipo de lesión suele producirse cuando la rodilla soporta una carga excesiva mientras el pie permanece apoyado en el suelo y el cuerpo realiza un movimiento de rotación, un mecanismo que coincide con lo observado durante la primera patada voladora ejecutada por McGregor. Si se confirma el desgarro del LCA, o peor aún, una rotura completa, el irlandés podría enfrentarse a un largo periodo de recuperación, que habitualmente requiere cirugía y varios meses de rehabilitación antes de plantearse un regreso a la competición. Un desenlace especialmente duro para un peleador que aspiraba a relanzar su carrera y demostrar que seguía siendo uno de los grandes nombres de la UFC. En lugar de un regreso triunfal, la noche quedará recordada por los 69 segundos que cambiaron por completo el rumbo del combate de regreso y redención frustrada del irlandés y, con total seguridad, el futuro inmediato de Conor McGregor.

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Author: Pablo Perez