Antes de que España certificara su pase a las semifinales del Mundial 2026 con su victoria ante Bélgica, el viernes pasado EH Bildu ya movilizaba a sus bases contra el equipo de Luis de la Fuente. «Una nación, una selección», proclamaba Arnaldo Otegi , dando su apoyo a la convocatoria de una protesta de los grupos Zazpi Baietz, Gu ere Bai! y Gure Esku este martes contra los combinados español y francés en Irún. El acto, que ha reunido a varios centenares de personas en la frontera con Francia para pedir la oficialidad de la ‘Euskal Selekzioa’, es el último de sus llamamientos al boicot en el País Vasco, donde las últimas semanas se han sucedido escenas de acoso contra ciudadanos por vestir la camiseta de la Selección Española. A cuatro horas del partido clave contra Francia (es la segunda vez en la historia, tras Sudáfrica 2010, que España llega a esta fase de un Mundial), ha tenido lufar la concentración en el puente de Hendaya, que une este municipio francés con Irún en la frontera natural del Bidasoa, para formar una «cadena humana» bajo ikurriñas y el lema «Ni España ni Francia, somos el País Vasco». Sujetando la pancarta se ha podido ver a varios menores de edad y, más allá de representantes de EH Bildu, también han acudido otros del PNV como Markel Olano, miembro del Euzkadi Buru Batzar (EBB, órgano ejecutivo del partido). La formación de Aitor Esteban no ha apoyado formalmentela protesta ni la ha publicitado como EH Bildu, pero Olano forma parte del Guipúzcoa Buru Batzar (GBB), considerada la delegación de mayor corte soberanista. EL acto ha sido el último de una serie de acciones que vienen ocurriendo las últimas semanas, pues los actos de vandalismo y señalamiento habían comenzado con anterioridad. España acababa de certificar su clasificación en la fase de grupos cuando, el jueves 26 de junio, Ernai iniciaba su campaña de presión particular. Las juventudes de Sortu (partido que dirige ‘de facto’ EH Bildu) publicaban entonces en sus redes sociales un vídeo donde se veía a varios de sus miembros embozados vandalizar y robar establecimientos donde se vendía equipación y ‘merchandising’ de la Selección Española. A esta acción ha seguido la colocación de propaganda en distintos municipios en contra de Francia y España y en favor de la selección vasca hasta hoy, cuando Ernai se ha sumado también a la protesta en Irún. Más allá del intento deesta campaña de las propias organizaciones de la izquierda aberzale, se han producido episodios de acoso puntuales hacia ciudadanos por vestir la equipación del conjunto liderado por Luis de la Fuente. Esto ocurrió, poco después del robo de camisetas por parte de Ernai, en las fiestas del barrio vitoriano de Aranbizkarra. Allí, en la madrugada del 26 de junio, una persona fue rodeada, agredida y amenazada por radicales que le recriminaban que luciese la vestimenta española, que ha estado muy presente en las calles del País Vasco (sobretodo en el centro de las capitales de provincia). La Ertzaintza fue alertada y, tras acudir al recinto, abrió diligencias a tres asaltantes de 22, 30 y 32 años a quienes se les imputan delitos de lesiones leves, coacciones y delito de odio. Tras esto y mientras España ha seguido avanzando en el torneo con la participación esencial de jugadores vascos, la presión ejercida por radiclaes ha continuado con distintas movilizaciones y sucesos. Tal y como informó la semana pasada ‘El Diario de Getxo’, un grupoorganizado trató de impedir la proyección del partido entre España y Portugal en locales de hostelería ubicados en este municipio de la margen derecha de la ría bilbaína. Según se puede ver en vídeos difundidos en redes sociales, varias personas se colocaron delante de un televisor dispuesto por un bar de Algorta donde se estaba emitiendo el encuentro. Fuentes policiales trasladan que los implicados estaban vinculados al colectivo Amnistia Ta Askatasuna (ATA), que reclama la amnistía para los presos de ETA, disidente de la línea oficial marcada por EH Bildu en materia penitenciaria. En cuanto al partido de hoy, este únicamente será proyectado en una pantalla en la calles de Vitoria. Ni Bilbao ni San Sebastián han dispuesto hasta el momento equipamientos similares, aunque la capital guipuzcoana sí prevé hacerlo de avanzar España a la gran final del próximo domingo. Todo pese a que hay cinco vascos en el combinado nacional. Además de Martín Zubimendi y Nico Williams, que por distintas circunstancias han tenido un papel testimonial en el torneo, Unai Simón, Aymeric Laporte y Mikel Oyarzabal componen la columna vertebral del conjunto español. Este último, principal goleador español en el torneo, ya fue clave para levantar la Eurocopa de 2024 cuando, después de marcar el gol de la victoria en la final ante Inglaterra, sufrió el señalamiento de radicales con pintadas en su pueblo materno de Elorrio (Vizcaya).