Terminada la función de Luis de la Fuente y de Rodri, le tocó el turno al Dibu Martínez y a Scaloni. No quiso hablar Messi, como tampoco lo hizo en la previa de la final de Catar, por aquello de la superstición, pero sí estuvo en un evento con fans, acompañando al portero y al seleccionador. Un evento montando por la FIFA entre las ruedas de prensa de ambas selecciones que parecía un homenaje a Argentina y a Messi y un desprecio a España. Allí estaban Rodri y De la Fuente también, pero ambos tuvieron que aguantar abucheos de los asistentes porque solo querían escuchar a Leo, lo que provocó el enfado del seleccionador, que pidió respeto. A ese clima de estar ahí ‘de prestado’ también contribuyeron Tom Brady, Kevint Durant y Djokovic, que ejercieron de periodistas, con Ferdinand como conductor del sarao y, claramente estaban decantado por el hechizo de Messi. «Crecimos jugando al fútbol con muchas ganas de divertirnos. En el cole, en la calle, en el equipo de barrio… y nunca pensamos en la presión, solo en pasarlo bien. Esto es un deporte, queremos ganar, pero el rival juega y no siempre se puede ganar. Desde pequeño aprendí que se pierde más de lo que se gana y eso me hizo crecer como persona y como jugador», contestó Messi cuando se le preguntó cómo debía afrontar el partido del domingo. Un encuentro que le juntará de nuevo con Lamine, con quien tiene esa icónica foto en la bañera, cuando Yamal apenas tenía unos meses de vida: «Lamine es un gran jugador y le deseo lo mejor porque juega en un club que amo y si a él le va bien al Barça le irá también bien. Con 19 años tiene toda la carrera por delante y ya es un referente mundial. Lo de esa foto es una locura porque ahora estamos aquí los dos para jugar la final de un Mundial. Intentaremos hacer un buen partido para que él no pueda sacar su versión. Ni él ni España, que tiene grandes jugadores y juega muy bien». Tras el bochorno de acto, llegó por fin el turno de Scaloni y el Dibu, la misma pareja que habló ante del Argentina-Francia de hace cuatro años. Comenzó el portero, que confesó estar más feliz aquí que en Catar, pese a tener un rendimiento más bajo que hace cuatro años: «Estoy orgulloso, disfrutando de este Mundial mucho más que el pasado, porque sufrí mucho En Catar. Tomo mejores decisiones, juego mejor y estar en la quinta final con esta selección es para disfrutar. Voy a sonreír porque no todo el mundo puede disfrutarlo». El Dibu estuvo elogioso con España, en la única pregunta que el jefe de prensa de Argentina permitió a un periodista de nuestro país: «Es una gran selección España y De la Fuente es un gran entrenador. España no es solo Lamine, tienen un gran grupo, juegan en equipo y tienen sus armas, pero nosotros tenemos las nuestra y ojalá podamos recordar esta final durante mucho tiempo». Scaloni también se mostró respetuoso y elogioso con España y con De La Fuente, justo lo que no hicieron los fans: «Que salga el autobús del hotel ya me preocupa de España. Es una gran selección y viene haciendo una etapa con Luis muy buena. Me pone muy contento… y sobre ese acto que hemos ido, lo que le he dicho a Luis después en privado es que he ido porque estaba él, si no va él pues no… (y ahí se quedó, dando la razón a las quejas de De La Fuente por el bochorno sufrido)».