
Ante la progresiva llegada al estado Monagas de familias damnificadas por los terremotos de La Guaira, la organización Cáritas desplegó un censo y un plan de asistencia directa en los hogares que han servido de refugio solidario.
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María Eugenia Ramírez, coordinadora de la contingencia en la organización de la Iglesia Católica, detalló que el abordaje —que ya incluye el registro completo de unas 10 familias en localidades como El Tejero, Jusepín y Paramaconi— no solo contempla la entrega de alimentos y vestimenta, sino una atención prioritaria en el área psicológica y espiritual para ayudar a los afectados a canalizar las secuelas emocionales de la tragedia.
Ramírez explicó que el protocolo de ayuda incluye visitas personalizadas a los hogares de alojamiento para evaluar las necesidades específicas de cada núcleo: número de miembros, presencia de niños, patologías médicas y carencias de vestuario, comida o medicamentos. Tras esta verificación, se les hace entrega de una canasta de alimentos y un kit de vestimenta.
Sin embargo, la vocera destacó que la mayor prioridad en este momento es el acompañamiento psicológico y espiritual, brindado por personal médico especializado que se ha sumado como voluntario.

“Hay afectaciones psicológicas en la mayoría de los casos. Muchos manifiestan el temor de salir a la calle, el pánico que todavía viven o el no querer apagar las luces para dormir. El cómo reiniciar y rehacer su vida es una de las cosas que más los está afectando”, precisó.
Al ser consultada sobre la logística habitacional, Ramírez aclaró que todas las personas censadas hasta ahora se encuentran en casas de familia y que, de primera mano, desconoce si el Estado ha habilitado refugios oficiales en la entidad.
Recordó que Cáritas depende directamente de la caridad y de las donaciones de otras instituciones y ciudadanos particulares para poder sostener este plan de contingencia. “Siempre y cuando tengamos la ayuda, estamos dispuestos a aportarle a todas estas familias”, concluyó.
