
La Comisión de la Oficina Coordinadora del Ejercicio Profesional (Ocepro) del Colegio de Ingenieros del Estado Zulia (Cidez) advirtió sobre el riesgo sísmico en edificios de altura en Maracaibo por modificaciones graves, que debilitan la resistencia de las estructuras.
En un comunicado advirtieron “que la eliminación de tramos de vigas, la apertura de vanos en muros portantes de concreto armado y las alteraciones en estructuras aporticadas comprometen severamente la estabilidad y la resistencia sísmica de las edificaciones”.
Por eso, declararon “una alerta técnica formal y urgente”, detallando que la ejecución de modificaciones estructurales indebidas y de gran envergadura en apartamentos de edificaciones residenciales de altura va en crecimiento en Maracaibo.
Amenaza latente
La comisión, integrada por la ingeniera Guadalupe Bravo, directora de la Ocepro Cidez; el arquitecto José Antonio Robles y el ingeniero Herman Lynch, destaca que muchos propietarios vienen haciendo estas remodelaciones sin la debida supervisión técnica, permisos municipales ni el cumplimiento de los marcos legales y éticos del ejercicio profesional en Venezuela.
“Las edificaciones con sistemas de muros portantes de concreto armado dependen de la integridad de cada uno de sus paños para distribuir las cargas y, sobre todo, para disipar las fuerzas laterales durante un evento sísmico”, explicó el arquitecto José Antonio Robles.
Expuso que “cuando se corta una viga o se abre un hueco en un muro de concreto armado sin un proyecto de refuerzo estructural validado, se destruye la continuidad del sistema. No es solo un daño al apartamento intervenido; se generan concentraciones de esfuerzo que el material no puede absorber, creando puntos débiles que pueden derivar en fallas progresivas, fisuración severa o colapsos parciales”.
El Cidez advirtió que la generalización de estas prácticas, sumada a la falta de fiscalización interna en algunos condominios, representa una amenaza latente para la comunidad.
Las edificaciones residenciales de altura fueron diseñadas bajo criterios estructurales rigurosos, donde cada elemento cumple una función específica en la distribución de cargas y la respuesta sísmica. La alteración indiscriminada de estos componentes rompe el equilibrio original del sistema, generando concentraciones de esfuerzo no previstas que, con el tiempo, derivan en daños estructurales avanzados, de difícil reparación y de elevado costo.

Recomendaciones
Ante esta situación, la comisión hizo un llamado directo y enérgico a las juntas de condominio para que asuman su corresponsabilidad, extremando los controles sobre cualquier obra que se realice en las unidades privadas.
“La estructura del edificio es un patrimonio común e indivisible. Su alteración indebida constituye una falta grave a las normas de construcción (Covenin), a la Ordenanza de Urbanismo y a la deontología profesional, y puede acarrear responsabilidades civiles y penales tanto para los propietarios infractores y los constructores, como para los administradores que lo permitan”, enfatizó la ingeniera Guadalupe Bravo.
Los consejos técnicos y legales de la Ocepro Cidez son:
1. Aval profesional obligatorio: Ninguna remodelación que implique intervenir paredes, losas o techos debe iniciarse sin un proyecto y memoria de cálculo firmada por un ingeniero o arquitecto colegiado.
2. Prohibición absoluta de intervenciones empíricas: En edificaciones de muros portantes de concreto armado, está terminantemente prohibido abrir vanos para puertas, ventanas o pasadizos, o cortar vigas, sin un diseño de refuerzo estructural debidamente calculado.
3. Protocolo de juntas de condominio: Exigir la consignación de planos, permisos municipales y la supervisión de un profesional antes de autorizar el ingreso de materiales y cuadrillas de trabajo.
4. Denuncia ante autoridades: Las intervenciones estructurales visibles o sospechosas deben ser reportadas de inmediato a la Oficina Municipal de Planificación Urbana de la alcaldía para la aplicación de medidas cautelares, paralización de obra y sanciones.
