El pasado 11 de junio, 48 selecciones comenzaron su camino para cumplir un sueño que, unas semanas después, solo estaría al alcance de dos de esos equipos. Sin embargo, todos iniciaron esa andadura seguramente con la misma ilusión, aunque con ambiciones diferentes y con niveles de presión muy diversos. Había un grupo de elegidas que se consideraban las grandes favoritas entre las que se colaba España, uno de los dos equipos que ha cumplido ese objetivo. Sin embargo, también había un ramillete de selecciones que estaban viviendo una aventura casi única. Son los casos de Cabo Verde, Haití, Curazao, Uzbekistán, RD Congo y tantos equipos cuyo bagaje internacional es mínimo, pero que han disfrutado de la experiencia de una Copa del Mundo que, además, se ha disputado en el país más poderoso del planeta. Porque Estados Unidos, junto con México y Canadá, ha sido el país encargado de dar cobijo a este torneo que, si por algo será recordado, es por la enorme afluencia que han tenido los espectaculares estadios del país. Desde el SoFi hasta el Hard Rock pasando por el AT&T. Coliseos increíbles con las más modernas instalaciones y tecnologías que han estado absolutamente abarrotados, creando una atmósfera perfecta, y que vivirán su último baile en esa final entre España y Argentina. Sin embargo, todo eso llega a su fin. Con todas las selecciones menos cuatro ya en casa y con muchos jugadores disfrutando de sus vacaciones, otros tienen que aguantar unos días más para conocer su destino y, quien sabe, si quizás poder levantar el título de la Copa del Mundo. Otros como Francia e Inglaterra se tendrán que conformar con el tercer y cuarto puesto. Un trofeo, el actual de la FIFA, que tiene una altura de 36,8 centímetros y un peso de 6,175 kilógramos y que es de valor incalculable para los jugadores y entrenadores, pero que esconde algunos secretos. Por ejemplo, este trofeo al que no ha podido optar la selección ‘azzurra’ fue diseñado por un italiano, Silvio Gazzaniga, y entre su composición destacan los 5 kilos de oro macizo de 18 kilates que lo conforman. Además, su base es de 13 centímetros y está formada por dos anillos de malaquita verde. Quien quiera levantar este precioso de trofeo, para muchos el más bonito del fútbol e incluso del deporte, tendrá que colarse en la gran final de la Copa del Mundo. El partido soñado por todos, pero al que solo saltarán 22 futbolistas representando a sus dos selecciones y, por extensión, a sus dos países. En este caso, España y Argentina. Un partido que se disputa este domingo, 19 de julio, a las 21:00 horas de la noche (horario peninsular español). Cerrará la semana y todo el Mundial después de la disputa el sábado, 18 de julio , de la final de consolación. Y es que la lucha por el tercer y cuarto puesto tendrá lugar casi un día antes. Dicho duelo será a las 23:00 horas en el Hard Rock Stadium de Miami . Si Florida alberga la pelea por el bronce entre Francia e Inglaterra, será seguramente la ciudad más icónica del país la que organice la gran final. Y es que la lucha por el título se celebrará en Nueva York , en el MetLife Stadium de East Rutherford, también conocido como Estadio Nueva York/Nueva Jersey. Será un escenario de gala con capacidad para 82.500 espectadores, los cuales podrán seguir en vivo y en directo el encuentro número 104 de este Mundial 2026 que ya llega a su conclusión. Este gran coliseo, que tuvo un coste de 1.600 millones de dólares, tiene un reto por delante: el buen cuidado del césped. Y es que, al ser un estadio habituado a soportar los dañinos partidos de la NFL, habitualmente es de césped artificial. Allí disputan sus encuentros como locales los New York Giants y los New York Jets. Sin embargo, para la disputa del Mundial se ha instalado un sistema de césped natural de última generación, cultivado minuciosamente sobre una base especial para garantizar la correcta práctica del fútbol y que el balón ruede y corra perfectamente. Allí ya se han disputado un total de 8 partidos de esta Copa del Mundo, así como otros grandes eventos como la final de la Copa América del año 2016 o la final del Mundial de Clubes de 2025, donde el Chelsea venció al PSG. Y ahora decidirá al nuevo ganador de la Copa del Mundo entre España y Argentina.