Deschamps, del banquillo al panteón del fútbol francés: «Pocos habrán dado tanto a la camiseta 'bleu'»

La selección de Francia ha sido una de las grandes dominadoras del fútbol mundial en las últimas décadas, en las que los ‘bleus’ han levantado el trofeo o han sido el gran rival a batir en los grandes torneos. Un logro en el que ha tenido mucho que decir Didier Deschamps , su líder desde el banquillo. Campeón del mundo y de Europa como futbolista, el técnico de Bayona, ha sido el gran artífice de los últimos éxitos de su selección, conjuntando y sacando un gran rédito al enorme talento de sus futbolistas. En el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México el equipo francés no ha conseguido su objetivo, principalmente por culpa de una gran España que la apeó de la lucha por la Copa del Mundo en semifinales. Pero hasta el momento en que se cruzó con el grupo de Luis de la Fuente siempre fue considerado uno de los dos grandes favoritos junto a la Argentina de Lionel Messi, defensora del título. El sábado, con la derrota frente a Inglaterra (4-6) , Francia selló su cuarto puesto en la cita mundialista y el adiós definitivo de Deschamps al cargo de seleccionador catorce años después . «No ganamos, y es una lástima por el entrenador. Queríamos hacer algo por él, y la primera parte dio la impresión de que lo decepcionamos, aunque no era nuestra intención. Queremos agradecerle todo lo que ha hecho. Este partido no empañará su leyenda», se lamentó amargamente tras el choque Kylian Mbappé, la gran estrella gala. Sin embargo, el propio Deschamps se sobrepuso a la decepción de la derrota contra los Bellingham y compañía en el partido por el tercer y cuarto puesto para destacar que su paso por el banquillo de Francia ha sido «una aventura maravillosa» . «Obviamente es una derrota. Tuvimos una primera parte terrible. Sin embargo, reaccionamos bien y tuvimos dos ocasiones para hacer el 4-4. Después presionamos un poco más, que es lo que sabemos hacer. Desafortunadamente, es culpa mía, no hice lo que debía en la primera parte», se explicó el seleccionador galo tras el encuentro. «Al menos hubo una reacción, aunque la derrota duela. Logramos hacer cosas positivas, no todo es malo. Tenemos un grupo con verdadero talento futbolístico, jugadores jóvenes que irán ascendiendo y los recursos para conseguir muy buenos resultados», afirmó, esperanzado en un futuro que liderará próximamente Zinedine Zidane , el que fuera su compañero en la selección durante su etapa de juegador. «Ha sido una aventura maravillosa a nivel personal. Estas últimas semanas con ellos han sido preciosas. Es el Mundial, no hay nada más bonito. Recibo muchos agradecimientos y yo también agradezco a mucha gente. Tengo un equipo muy competente. Hay decisiones humanas, este deseo de alcanzar el máximo nivel posible, quería mantener a la selección francesa en la cima», resumió. «No hay nada más bonito. Llevé esta camiseta durante 25 años… es preciosa », culminó su declaración de amor al equipo nacional galo. Después de la final de consolación, la federación francesa de fútbol (FFF) emitió un cariñoso comunicado oficial a través de las redes sociales, en el que destacó el «trabajo excepcional» de Deschamps al frente de la selección y compartió su «su infinito agradecimiento» al técnico. «Al dejar, en unos días, sus funciones de seleccionador del equipo de Francia, Didier Deschamps cierra un cuarto de siglo de un compromiso excepcional al servicio de los ‘bleus’ y del fútbol francés . Hay trayectorias que marcan de manera duradera la historia de una institución y de un país», reconoce la FFF. «Didier Deschamps ha encarnado la exigencia, la rigurosidad, el sentido del colectivo y el amor por la camiseta azul. Bajo su autoridad, durante catorce años, el equipo de Francia ha recuperado credibilidad, respeto y amor al mantenerse en el más alto nivel mundial, ganando la Copa del Mundo 2018, la Liga de Naciones 2021 y alcanzando varias finales importantes, todo ello conservando una regularidad extraordinaria», prosigue el texto. «Más allá de los ciento ochenta y cinco partidos disputados, de las ciento veinte victorias, Didier Deschamps ha sabido transmitir una cultura del rendimiento y de la responsabilidad que permanecerá como referencia para las generaciones futuras. Ha acompañado el surgimiento de numerosos internacionales, ha federado varios grupos alrededor de valores sólidos y ha contribuido a fortalecer el vínculo único entre los franceses y su equipo nacional». «Capitán del equipo campeón del mundo en 1998, campeón de Europa en 2000, y luego seleccionador campeón del mundo veinte años después, Didier Deschamps ocupa un lugar aparte en la historia del fútbol francés. Pocos habrán dado tanto a la camiseta azul, como jugador y luego como seleccionador (…) Su huella permanecerá indeleble, tanto en Clairefontaine como en el corazón de los millones de aficionados».

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Author: Pablo Perez