La influencer colombiana Andrea Valdiri se ha convertido en una de las voces más visibles al denunciar públicamente las dificultades para transportar ayuda humanitaria desde Colombia hacia Venezuela tras los dos terremotos que azotaron ese país el 24 de junio de 2026.
Por Infobae
Valdiri, quien emprendió un viaje por carretera para entregar donaciones a los damnificados, describió un panorama lleno de trabas burocráticas y obstáculos en los pasos fronterizos, una situación que ha sido replicada por voluntarios y organizaciones civiles en las últimas semanas.
En una serie de publicaciones en sus redes sociales, Valdiri relató que, a pesar del esfuerzo colectivo de creadores de contenido y figuras públicas de Latinoamérica para reunir insumos de primera necesidad, “llevar donaciones a Venezuela es un proceso desgastante, lleno de trámites y largas esperas aduaneras”.
Según sus propias palabras, el trayecto desde La Guajira hacia el país vecino la obligó a detenerse en Maicao para gestionar la documentación de su camioneta y someter todo el cargamento a estrictas revisiones en la aduana. “Todo lo que tengo que donar debe pasar por la aduana para que verifiquen todo lo que llevo y ese es un proceso de ocho horas, o sea, todo un día”, explicó la influenciadora.
Durante el recorrido, Valdiri también enfrentó bloqueos inesperados, como un paro indígena que la obligó a frenar su avance y provocó momentos de angustia. Solo la intervención de personas locales, que la guiaron en la gestión de los trámites, le permitió seguir adelante. “Me han ayudado con el papeleo y me han abierto el camino, pero es complicado poder llevar cosas al vecino país”, declaró la creadora de contenido, quien subrayó que la presencia de contactos ha sido fundamental, aunque no elimina la burocracia.
El caso de Valdiri se suma a una ola de denuncias sobre restricciones y trabas en la frontera con Venezuela. En redes sociales, ciudadanos y voluntarios han documentado que no todos los vehículos o personas logran cruzar con donaciones, incluso cuando la urgencia humanitaria es evidente. Usuarios de plataformas como X y Facebook han reportado que se exige a los donantes permisos especiales y trámites que, en muchos casos, resultan imposibles de cumplir para pequeños grupos o particulares. Este escenario ha generado frustración e impotencia entre quienes buscan entregar ayuda directamente a los damnificados.
