Esta semana todo parece ser alegría para el mundo del fútbol argentino, que se encuentra de festejo tras la mágica remontada de la ‘scaloneta’ en los últimos minutos del riesgoso partido contra Egipto. Sin embargo, detrás la euforia que se evidenció en el campo de juego y llevó a Lionel Messi hasta las lágrimas, también se desarrolla una incisiva investigación de las principales autoridades de la Asociación del Futbol Argentino (AFA) . Su presidente, Claudio ‘Chiqui’ Tapia, que es investigado también en su país, es seguido de cerca por el FBI. En las últimas horas, la Oficina Federal de Investigación ha comenzado a tomar testimonios que involucran al empresario deportivo. Cabe destacar que Tapia se encuentra en Estados Unidos con motivo de la Copa del Mundo. Para poder asistir a la cita deportiva, el directivo de la AFA tuvo que solicitar autorización a la Justicia de su país, que le otorgó el permiso. Mientras que en varios de los enfrentamientos deportivos de Argentina se ha podido ver a un bronceado Tapia disfrutando del espectáculo de la albiceleste –que ha logrado avanzar a cuartos de final y el próximo sábado se enfrentará a Suiza-, una importante investigación está siendo desarrollada en conjunto por el Departamento de Justicia de EE.UU. y el FBI. Concretamente, se estudia el posible desvío de 260 millones de dólares -228 millones de euros- que se habría llevado a cabo por medio de una trama en Miami. La hipótesis que maneja la Justicia estadounidense es que la AFA se habría servido de una serie de empresas pantalla en Estados Unidos con el fin de desviar activos y evadir controles fiscales. En el marco de una investigación, que se está realizando en paralelo al Mundial de Fútbol, según ha informado el diario argentino La Nación, los fiscales federales Patrick Gushue, Christopher Ting y Michael Berger han tomado declaración a varios testigos acerca de distintos movimientos de fondos de la AFA bajo el mandato de Tapia y su colaborador, Pablo Toviggino. Uno de los primeros testigos que habría sido interrogado en los últimos días por agentes del FBI habría sido el empresario Guillermo Tofoni , quien había presentado una demanda contra la asociación deportiva por corrupción. La investigación que tiene en el ojo de la tormenta a la Asociación de Fútbol Argentino es conocida en el país del tango como el ‘AFA Gate’. El caso involucra también a Estados Unidos , debido a una serie de operaciones comerciales realizadas por ‘TourProdEnter LLC’, una firma con base en Florida y que es gestionada por el excongresista Javier Faroni y su mujer, Érica Gillette. Esta sociedad, de carácter privado, habría sido contratada por ‘Chiqui’ Tapia para el cobro de pagos internacionales de patrocinio de la selección albiceleste. A través de esta empresa se habrían realizado contratos con firmas de la talla de Adidas, por un valor de 60 millones de dólares -52 millones de euros- , o Warner, por un precio de 40 millones de dólares -35 millones de euros-. De acuerdo con la información publicada por La Nación, las cifras de estos negocios serían exorbitantes. Por intermediación de cinco entidades bancarias estadounidenses -Citibank, Synovus, Bank of America, JP Morgan y PNC Bank-, la empresa ‘TourProdEnter LLC’ habría manejado un total de 260 millones de dólares -228 millones de euros- provenientes de contratos de la AFA. Cabe destacar que el órgano que centraliza el fútbol argentino había asegurado meses atrás haber cumplido con «todas las declaraciones juradas, informando en ellas la totalidad de las obligaciones tributarias y los montos retenidos que, en ningún caso, refieren a los aportes del personal en relación de dependencia». No obstante, la investigación sigue en curso y continúa manchando la imagen de la AFA, mientras se celebran los éxitos de la albiceleste en el campo de juego.