Impuntualidad, retrasos, interrupciones, averías recurrentes, problemas de climatización, conflictos laborales… la red de Cercanías atraviesa por la que puede ser su peor crisis; las anomalías se han convertido en rutina y el hastío de los ciudadanos se cronifica mientras el servicio pierde la que ha sido su principal esencia, la fiabilidad . El choque entre administraciones es constante, de alta tensión cuando se trata de las más afectadas como es el caso de Madrid, donde el equipo de Isabel Díaz Ayuso se ve nada claro el convencimiento del ministro de Transportes, Óscar Puente, de que «el tren vive en España el mejor momento en su historia». En este contexto de caída de reputación del servicio, la inversión lejos de aumentar,… Ver Más