
El economista Asdrúbal Oliveros afirmó que los terremotos del pasado 24 de junio modificaron radicalmente las perspectivas económicas de Venezuela y sostuvo que el país pasó de debatir sobre crecimiento e inversiones a enfrentar el desafío de una reconstrucción de gran escala que, a su juicio, requerirá apoyo internacional e importantes reformas institucionales.
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En un análisis publicado en su plataforma Substack, Oliveros señaló que antes de la tragedia la discusión económica se centraba en las expectativas de crecimiento, la estabilización cambiaria y la normalización de las relaciones con organismos multilaterales. Sin embargo, aseguró que el impacto de los terremotos obliga a replantear completamente esa agenda. “Hay semanas que cambian un gobierno. Y hay semanas que cambian un país. Esta es una de ellas”, escribió.
Asimismo, explicó que los efectos de un desastre de esta magnitud van mucho más allá de la destrucción de infraestructura, ya que también afectan la productividad, el empleo, la recaudación fiscal, las cadenas logísticas y la confianza de consumidores e inversionistas. En ese sentido, advirtió que la recuperación dependerá en gran medida de la capacidad institucional del Estado para coordinar la reconstrucción y ejecutar políticas públicas de forma eficiente.
Oliveros sostuvo que Venezuela enfrenta ese reto con una capacidad estatal limitada tras años de crisis económica, aunque destacó la respuesta de organizaciones privadas, universidades, iglesias y la sociedad civil durante la emergencia. También consideró que la cooperación internacional será indispensable para financiar y ejecutar la reconstrucción. “La cooperación internacional dejará de ser un complemento para convertirse en una condición necesaria de la recuperación”, afirmó.
Finalmente, el economista planteó que la reconstrucción del país también requiere acuerdos políticos e instituciones sólidas que generen confianza y faciliten la llegada de inversión y asistencia internacional. “La economía venezolana acaba de entrar en una nueva etapa y la rapidez con la que logremos combinar el esfuerzo del Estado, la capacidad demostrada por el sector privado y la sociedad civil, y el apoyo decidido de la comunidad internacional, determinará no solo el desempeño económico de 2026, sino las posibilidades reales de recuperación durante la próxima década”, concluyó.
