
Un grupo de familiares de presos políticos en Venezuela pidió este jueves dar prioridad a la liberación de estos detenidos en el diálogo que el chavismo y la oposición iniciará el próximo 1 de agosto.
“Es fundamental que en esa mesa de diálogo se presente el punto número uno como la libertad de todos los presos políticos, porque no podemos tener un país libre con presos políticos tras las rejas”, dijo Mayra Morales, hermana del preso político Ricardo Fonseca, en nombre de la Alianza por la Libertad de los Presos Políticos, durante una rueda de prensa.
El grupo acampa desde el pasado 7 de junio en las afueras de la Embajada de EEUU en Caracas, a la espera de que esta legación diplomática intervenga para lograr la libertad de sus allegados, pero ahora pide que el tema sea prioritario en las negociaciones entre el actual Parlamento, dominado por el chavismo, y un grupo de opositores encabezado por la exdiputada Dinorah Figuera, que defiende la continuidad del Legislativo de 2015.
“Le pedimos a la señora Figuera que escuche directamente a todos los familiares que nos encontramos acá y en cada uno de los centros de reclusión, que reabra los casos y que sean escuchados”, dijo Jessica Castro, familiar de Gustavo Hernández, involucrado en la llamada Operación Gedeón, un ataque marítimo fallido contra el régimen de Nicolás Maduro, ocurrido en mayo de 2020.
Según lo anunciado el martes por las partes involucradas en esta negociación apoyada por Estados Unidos, el próximo 1 de agosto se abordarán temas relacionados con el fortalecimiento de la democracia del país caribeño, que vive una tragedia por los terremotos del pasado 24 de junio.
Las conversaciones iniciaron el pasado 18 de junio, cuando el presidente de la Asamblea Nacional (AN), el chavista Jorge Rodríguez, se reunió con Figuera, enviada por Estados Unidos, pero el proceso quedó en suspenso tras el doble terremoto que ha dejado al menos 4.829 muertos.
La semana pasada, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) de Venezuela denunció que detenidos en la prisión de Rodeo I, cerca de Caracas, fueron “golpeados, heridos con perdigones y asfixiados con gas lacrimógeno” para presionarlos a volver a sus celdas luego de pasar días en el patio tras los terremotos.
Familiares de los presos políticos en Venezuela señalaron a EFE que las autoridades han abandonado a los detenidos tras los sismos, lo que se refleja en el deterioro de la alimentación y en la falta de atención a algunas de las estructuras que sufrieron daños por el desastre.
Hasta el momento, el chavismo no ha dado un balance oficial sobre la situación de los detenidos y de las cárceles tras los terremotos.
Con información de EFE
