Jódar acelera en el partido esprint ante Carreño y se mete en tercera ronda

Se marchaba el miércoles Rafa Jódar con molestias en el tobillo izquierdo, agradeciendo que la falta de luz le dé un respiro para su físico y, sobre todo, ante un Pablo Carreño magistral, dos sets arriba para el asturiano y el control del partido en sus manos. Dieciocho horas después, entra a la misma pista un Jódar revolucionado, con tres marchas más, ligero de presiones y con una derecha que martillea al asturiano desde el inicio de este partido esprint y hasta el final. En tercera ronda tras superar resbalones, problemas físicos y un Carreño por momentos superior al que no le sentó bien el cambio de día. A la primera, tres restazos a la línea de fondo y el ‘break’. Y muy seguro en los intercambios que sigue proponiendo Carreño, algo más al ralentí en la reanudación tras el parón por la falta de luz. Confirma el madrileño la ventaja con un punto más de agresividad, pues pasa de dominado a dominador, aunque sigue con algún resbalón que otro, afianzado cuanto puede dentro del verde. Aprovecha su altura para activar unos restos descomunales con los que incomoda y desequilibra al asturiano, sufriendo más de la cuenta cuando no mete el primero, sin el liderazgo con la derecha de la jornada anterior. Sigue con esa adrenalina que no lo deja quieto ni un instante para completar ese set que se quedó a medias y mandar la resolución al definitivo quinto set. Carreño apela a la calma, a la experiencia, al esfuerzo, al meter una pelota más, y levanta un 0-40 en el primer juego, y afronta otro en el tercero. Pero la resistencia del gijonés, menos efectivo de día que de noche, tiene un límite que Jódar se lleva por delante para poner el marcador a su favor con la primera rotura del último capítulo. Se enfada Carreño, con razón, que tenía el partido en su mano en el ocaso del miércoles y ahora no le sostiene ni el saque (75 % en el tercer set, apenas un 57 % en el cuarto), ni la derecha. Y al otro lado estos golpes están siendo demoledores en la mano del madrileño, al que le corre la pelota como no lo hizo en las dos horas de juego del día anterior. Lo que cambian las dinámicas de un set a otro, de una jornada a otra. Es otro ‘break’ para el 4-1. Carreño es dueño de esa capacidad para no perderle nunca la cara a los partidos, de no bajar los brazos donde otros claudicarían, y ahí se marcha con todo para encontrar el ritmo que sabe que tiene, sobre todo ante este Jódar al que ya supo encontrarle las debilidades en su única cita previa, en Roland Garros. Con paciencia y sabiendo que en un partido puede pasar de todo, sobre todo en la mente de quien está por encima en el marcador, se parapeta en el fondo de la pista y consigue doblegar la ligereza del madrileño, al que le arrebata un ‘break’ para seguir ahí, que a constancia hay pocos que ganan al asturiano. Siete primeras rondas perdidas en Wimbledon hasta esta edición de 2026; una lesión que lo llevó más allá del puesto 600 para volver a levantarse. Ese Carreño que mete presión, que se alía con el viento para inquietar a Jódar, al menos, un poco más. Pero el madrileño ha crecido en seis meses lo que muchos en muchos años, y asienta la cabeza y la mano para frenar las ilusiones del asturiano. Otros tres restazos tremendos para una primera bola de partido que levanta Carreño en su último empeño. Ya con saque, Jódar no perdona, y acelera con sus enormes extremidades, superiores para impulsarse sobre el servicio, y las inferiores para llegar a todo desde el fondo, para sentenciar este partido esprint que lo lleva a la tercera ronda de Wimbledon.

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Author: Pablo Perez