![]()
“Después de matar al tigre, le tienen miedo al cuero”. (Refrán popular)
Los dos terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio, fueron devastadores y causaron miles de muertos, heridos y desaparecidos. Desde el primer día ha sido evidente la incapacidad del régimen interino de Delsy Rodríguez, para afrontar la mayor catástrofe del país en 100 años. Ni los organismos civiles como bomberos y defensa civil han acudido oportunamente al rescate de las víctimas, por falta de implementos, equipos y transporte. Y los militares han estado o acuartelados o impidiendo las actuaciones de los voluntarios. Este régimen chavista-madurista que destruyó el paraíso que era Venezuela, no tiene capacidad ni podrá reconstruir nada.
En 1989 EEUU invadió Panamá, capturó a Manuel Noriega e instaló el gobierno de Guillermo Endara, que había ganado las elecciones pero que los militares no lo habían dejado gobernar, De inmediato el Presidente disolvió las Fuerzas de Defensa de Panamá (FDP); y a desmantelar las bases, cuarteles y estructuras de mando, que fueron ocupadas por tropas estadounidenses.
En Venezuela, el plan de intervención diseñado por EEUU después del 3 de enero, constituido de tres etapas (presión, negociación y transición) se ha visto alterado por la magnitud de la crisis reciente. La realidad actual que sufre el país después de los terremotos, puede ser el estímulo o el detonante que active de inmediato el control directo de EEUU, utilizando el narcotráfico, el terrorismo y la emergencia nacional como cargo penal y como justificación legal y moral para una acción militar directa,
Es el momento para que la administración Trump proceda a activar la tercera etapa, la transformación del marco político y el ordenamiento institucional, nombrando una “Junta de Gobierno de Transición” presidida por el Presidente electo Edmundo González Urrutia quien, junto con María Corina Machado, sustituiría al incapaz régimen interino. Pero conjuntamente debe ser intervenida la institución militar, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), como apoyo a la Junta de Gobierno y para asegurar el orden interno. De esta forma y con el apoyo militar de EEUU se estaría garantizando la participación del 80% de la sociedad civil, que se manifestó en las elecciones del 28 de julio del 2024.
Toda intervención militar y transición política está cargada de incertidumbre y cada proceso es único, con grados y características diferentes. Pero históricamente hay intervenciones militares estadounidenses que han tenido resultados muy positivos para el país y su población civil: Japón (1945), Alemania Occidental (1945), Corea del Sur (1950-1954) y Panamá (1989), Tras la intervención estadounidense evolucionaron hacia sociedades prósperas, libres y con instituciones funcionales. Actualmente, esos países tienen altos niveles de desarrollo económico, calidad de vida y libertad, aunque cada uno llegó a ese punto por caminos distintos y con matices importantes.
En Venezuela tenemos dotas las condiciones para llegar a ser un país del primer mundo. Cualquier cosa extraordinaria podemos lograrsi contamos con un gobierno y con instituciones adecuadas. Estamos frente a un futuro promisor que es posible y que vamos a hacer posible, ¡Hasta el final!!!
*Abogado
Miembro de Vente Venezuela