La maldición de McGregor con Holloway: dos combates y dos lesiones graves

La historia entre Conor McGregor y Max Holloway tiene un denominador común muy sorprendente y fatídico para The Notorious . Dos son las veces que han compartido octágono ambos peleadores y el irlandés siempre ha salido mal parado físicamente con lesiones muy graves. Sin embargo, han provocado desenlaces diferentes, ya que en la primera de ellas, el dublinés sí pudo acabar el combate y en la segunda, ni siquiera. Es difícil que dos nombres estén relacionados de esta manera en el deporte, pero la narrativa entre McGregor y Holloway está asociada a la amargura de las lesiones . Dos pleitos que, con 13 años de diferencia, han mermado y mucho el físico de la mayor super estrella de la historia de la compañía. La primera de ellas llegó en 2013. The Notorious se medía a Blessed (apodo de Holloway) en una circunstancia muy diferente a la actual. Dos jóvenes con ganas de comerse el mundo y mucho por demostrar en la compañía, a pesar de que eran considerados grandes prospectos. McGregor, con apenas 25 años viviendo su segundo combate en la UFC, y Holloway, con 21 años y disputando su sexto pleito en la promotora. Pasando al choque, el primer asalto fue monopolizado completamente por el ‘striking’ (golpeo) de Conor. Con su guardia y estilo característico de karate, el irlandés superó al hawaiano en todas las facetas de golpeo en los primeros cinco minutos. En el segundo asalto, el devenir del combate era el mismo hasta que llegó la primera lesión para McGregor en sus enfrentamientos con Holloway. El dublinés se dañó el ligamento de su rodilla al intentar pasarle la guardia al nacido en Waianae en una situación de suelo, aunque permitió a The Notorious acabar el combate y llevarse la victoria por decisión unánime. Este percance que sufrió el nacido en Dublín lo tuvo apartado casi un año. La segunda lesión apareció en el momento menos oportuno. El hijo pródigo de la UFC regresaba a la acción frente a un enemigo conocido en una revancha 13 años después. Conor llegaba al pleito tras 5 años en el dique seco y una fractura de tibia y peroné en su último combate contra Poirier, mientras que Max se situaba como uno de los peleadores más destacados de los últimos tiempos y con una gran actividad. El enfrentamiento entre ambos era una de las peleas más esperadas del año sin duda, pero la maldición hizo acto de presencia. McGregor se lesionaba en el primer segundo al lanzar una patada con salto hacia Holloway y acabar dañándose el ligamento cruzado anterior (LCA) en la caída . Una faena para el irlandés, ya que no le permitió ni tan siquiera poder terminar el primer asalto. El árbitro tuvo que parar la contienda en 69 segundos porque el dublinés no conseguía mantenerse en pie para continuar con el pleito. Una pesadilla para The Notorious, de nuevo, con el hawaiano. Dos combates que han acabado con dos lesiones graves para Conor. Blessed pide la trilogía por el devenir del último enfrentamiento, aunque Dana White no está por la labor de que se produzca, debido a que no sabemos si McGregor quiere desafiar una vez más a su maldición con Holloway.

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Author: Pablo Perez