Más de la mitad de los funcionarios de nivel A1, aquellos que tienen el rango necesario para desempeñar puestos de dirección pública, que están en la plantilla de la Agencia Tributaria están en puestos a los que han llegado por libre designación, es decir, por la decisión discrecional de un superior. Los datos, en los que coinciden con un rango de variación muy bajo diferentes fuentes sindicales, perfilan un sistema de nombramientos para ocupar puestos de responsabilidad basado mucho más en la confianza que en una evaluación objetiva del desempeño profesional y es señalado desde diversos flancos como un factor de riesgo, que puede alentar la arbitrariedad y comprometer la independencia de los profesionales designados para esos cargos. «Cada nombramiento… Ver Más