Cuatro años de trabajo. Dos años de clasificación. Decenas de concentraciones. Todo puede quedar reducido a noventa minutos en un Mundial. Lo están comprobando los 14 seleccionadores que ya no ocupan su cargo apenas unos días después de la eliminación de sus equipos. Esta edición del torneo más largo de la historia todavía no ha terminado, pero ya ha dejado una de las mayores sacudidas colectivas recientes en los banquillos internacionales. Porque detrás de cada eliminación no solo se marcha una selección. También suele terminar un proyecto. El Mundial, la competición más exigente del fútbol, ha vuelto a demostrar que la paciencia es un bien escaso en las federaciones. Algunas han optado por destituir a sus técnicos tras resultados decepcionantes. Otras han asistido a dimisiones voluntarias o al cierre natural de etapas que parecían haber llegado a su fin. El resultado ha sido una escabechina de seleccionadores que ya no seguirán en sus puestos. Entre los nombres más relevantes aparece Julian Nagelsmann. Alemania acudió al torneo con la obligación de volver a pelear por los puestos de honor y la eliminación en dieciseisavos ante Paraguay terminó por costarle el cargo al técnico germano. Su salida fue una de las más llamativas del campeonato y confirmó que ni siquiera los proyectos llamados a liderar una nueva generación están protegidos cuando los resultados no acompañan. Jurgen Klopp será su sustituto . Algo parecido ocurrió con Ronald Koeman. Países Bajos cayó en la misma ronda ante Marruecos y la federación neerlandesa decidió poner punto final a una etapa que ya llegaba sometida a un fuerte examen. Tampoco sobrevivió Roberto Martínez. El seleccionador asumió públicamente la responsabilidad tras la eliminación de Portugal en octavos de final a manos de España y acabó abandonando el cargo después de no conseguir el objetivo marcado, competir por el título mundial. Otros casos responden más a finales de ciclo que a decisiones precipitadas. Es el caso de Marcelo Bielsa en Uruguay. El técnico argentino llegó para liderar una renovación profunda de la selección charrúa, pero sus polémicas decisiones, el mal ambiente en el vestuario y la decepcionante actuación mundialista aceleraron una despedida que ya parecía cercana. También deja su puesto Zlatko Dalić, una de las figuras más importantes de la historia del fútbol croata. El entrenador que llevó a Croacia a la final de Rusia 2018 y al tercer puesto en Qatar 2022 pone fin a una etapa de casi una década que cambió para siempre la dimensión internacional de su selección. En el continente americano se produjeron más movimientos significativos. Javier Aguirre anunció su dimisión como seleccionador mexicano después de cosechar una gran actuación mundialista con ‘El Tri’. «Me hubiera gustado despedirme de mi gente con una victoria; eso duele mucho», confesó ‘El Vasco’ tras ser eliminados por Inglaterra en el Estadio Azteca. Otro técnico con pasado en el fútbol español es Sebastián Beccacece, que abandona Ecuador después de no alcanzar el rendimiento que se esperaba de una generación que había despertado una enorme ilusión en el país. La lista de salidas se completa con Sabri Lamouchi (Túnez), Steve Clarke (Escocia), Miroslav Koubek (República Checa), Hong Myung-bo (Corea del Sur), Jamal Sellami (Jordania), Carlos Queiroz (Ghana) y Pape Thiaw (Senegal). Una lista que se alargará con el paso de los días. Hay que recordar el caso de Didier Deschamps , que dejará su cargo en Francia tras la finalización del torneo. El dato ilustra la dimensión de la criba. Aún faltan varios días para que el Mundial baje el telón, pero buena parte de las federaciones ya están pensando en el siguiente ciclo. Mientras España, Inglaterra, Francia y Argentina siguen en competición soñando con levantar la Copa del Mundo, otras ya han iniciado una reconstrucción inmediata.