Recupera Marc Márquez la sonrisa, refugiado por fin en uno de esos territorios tan suyos como el Gran Premio de Alemania. Después de aceptar su realidad en Países Bajos, se libera en Sachsenring para afianzar su confianza en la Ducati y elevarse sobre los rivales para triunfar en la carrera al esprint, decimonovena en su currículo. Un pasito más para apretar ese Mundial que sigue al alcance, porque ya está a 32 puntos de Jorge Martín. Sobre todo tras la caída de Marco Bezzecchi, que se queda fuera del fin de semana tras sufrir una rotura de clavícula. Ya en la clasificación impuso su estilo y su buen ritmo del fin de semana. Primera posición de la parrilla y desde allí empezó a asomarle la sonrisa. Desde que se apagó el semáforo, el mayor de los Márquez fue solventando las 15 vueltas de este reducido trazado con contundencia y liderazgo. Tuvo el acoso de su hermano Álex, y mantuvo a raya a Fabio Di Giannantonio y Ai Ogura, que se han ido creciendo en las últimas semanas, y aspiraban a un nuevo podio. El ilerdense, sin embargo, no dio opción a que ninguno de los perseguidores le hiciera temblar. Durante las primeras vueltas sintió cerca el aliento de los rivales, incapaz de poner suficiente ventaja entre sus ganas y las de los demás. Pero lleva Márquez muchos años sabiendo lo que es sufrir, por aspectos deportivos y extradeportivos, y se mantuvo firme en su primera posición a pesar de los intentos de su hermano, muy pegado sobre todo en el tercer tramo durante mitad de la carrera. Pero se afianzaba en el liderazgo el mayor con un tramo 4 más rápido que nadie. Un alivio momentáneo en cada vuelta, pero agobio en todas ellas del que se fue soltando gracias a la buena gestión de los neumáticos, que conservaron mejor el agarre hacia el final. Fue dominando por fin la Ducati para que fuera con la suavidad y la rapidez que necesitaba para agarrarse la pista e ir abriendo cada vez mayor distancia con Álex. No era mucho, pero lo suficiente para comenzar a tirar. Aprovechó el mayor esa subida de nivel y también el pequeño para dejar atrás a los candidatos a la tercera posición del podio, en lucha entre el italiano y el japonés, a los que dejaron a siete, ocho, nueve décimas a falta de cuatro vueltas. Aunque Di Giannantonio aún tuvo impulso para acercarse de nuevo a los dos españoles. Mientras, la batalla por la primera plaza continuaba entre los hermanos de Cervera. Firme el mayor, pero también cómodo y aguerrido el pequeño. El acercamiento del italiano favoreció al líder porque provocó que Álex tuviera que defender también su plaza. Y en un estirón de Marc en el último tramo del circuito a falta de dos vueltas, la primera plaza ya no estaría al alcance de nadie más. Solo entonces levantó la cabeza Márquez, demasiada presión en estas 15 vueltas como para respirar antes. Pero sale la sonrisa, que está de vuelta en lo más alto del podio, decimonovena victoria para él en sábado, que desempata con Jorge Martín, y con todas las energías intactas para la carrera del domingo.