La FIFA y Gianni Infantino estaban ya en el disparadero esta semana por el escándalo de las presiones de Donald Trump para el indulto de Folarin Balogun , y llegó el polémico arbitraje del Argentina-Egipto, que muchos acusan de beneficiar a la albiceleste: el gol anulado a Egipto por la revisión de un pisotón muy anterior, la decisión de no revisar dos posibles penaltis en la jugada previa al gol que sentenció el partido a favor de Argentina y otras decisiones en las que el trencilla se inclinaba de manera insistente hacia el equipo que lidera Lionel Messi . Con parte de los aficionados calientes por ese arbitraje, la FIFA anunció quién dirigirá el partido de cuartos de final de Francia, la considerada gran favorita en el torneo y a la que muchos pronósticos sitúan en una eventual final contra Argentina: serán todos árbitros argentinos. La FIFA comunicó este martes que el árbitro argentino Facundo Tello será quien dirija el Francia-Marruecos, el primer gran examen para el equipo que lidera Kylian Mbappé. Sus asistentes serán los también argentinos Juan Pablo Belatti y Gabriel Chade. Hasta ahí todo es normal: lo habitual es que el árbitro sea asistido por gente de su confianza, de su país. Lo que rompe el patrón es que el cuarto árbitro y el árbitro de reserva sean también argentinos. Que los cinco colegiados de un partido sean del mismo país es algo que no ha ocurrido en todo el Mundial. Como era de esperar, ya han habido algunas voces que han señalado que esto responde a un interés de la FIFA por facilitar el camino a Argentina: una victoria albiceleste sería la despedida soñada de Messi, quizá el mejor futbolista de la historia, que pelea por su segundo Mundial a los 39 años en un estado de forma espléndido. Con Francia fuera de la final, esa posibilidad ganaría enteros. Como poco, es una polémica que la FIFA se podría haber ahorrado. «La FIFA tiene guasa», arrancaba el diario francés ‘Le Figaro’ su información sobre la designación arbitral. «Dada la rivalidad franco-argentina, resulta sorprendente». Argentina y Francia se han repartido los dos últimos Mundiales, tienen cada uno dos estrellas en su camino y van camino de deshacer el empate -si no se lo impiden España, Inglaterra u otra aparición sorpresa- en la final del próximo 19 de julio en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey. La paradoja es que quien pitó el partido de Argentina-Egipto y pudo beneficiar a los sudamericanos fue un árbitro francés, François Letexier. Y seguro que no perjudicó a los de Lionel Scaloni. Los jugadores franceses, de momento, han optado por quitar peso a la designación arbitral. «No me voy a concentrar en quién es el árbitro», aseguró Dayot Upamecano , fijo en el puesto de central para Didier Deschamps. «Nunca hacemos eso, nos vamos a concentrar en Marruecos». «Esto no cambia nada», añadió Jean-Philippe Mateta, delantero suplente. «Estamos concentrados». «No hay que caer en la paranoia», añadió el portero Robin Risser. «Si los árbitros están ahí es porque tienen el nivel para esta competición». Tello, a sus 44 años, es un árbitro veterano y con buen prestigio en la Conmebol. Su actuación en el Mundial de Qatar 2022 fue bien considerada por la Comisión de Árbitros de la FIFA, pero recibió críticas similares a las que le pueden llover si salta la sorpresa y Francia cae ante Marruecos. Varios jugadores de Portugal deslizaron que benefició a su rival de los cuartos de final hace cuatro años -el mismo Marruecos- para quitar al equipo de Cristiano Ronaldo del camino de la Argentina de Messi.