
Desde el techo de un edificio derrumbado de 12 pisos en la ciudad costera de Caraballeda, un equipo estadounidense de búsqueda y rescate excava hacia abajo. Este martes, voluntarios venezolanos colaboran en las labores, varios de ellos familiares de las tres adolescentes atrapadas entre los escombros.
Por NPR
“¡Sigan excavando! ¡Sigan excavando! ¡Sigan excavando!”, dice uno de los miembros del equipo, animando a quienes se encuentran en el interior de la estructura, excavando y retirando escombros.
Continúa la búsqueda de supervivientes de los dos terremotos de la semana pasada, que dejaron al menos 2.595 muertos, según el último recuento de las autoridades, y decenas de miles siguen desaparecidos. El gobierno venezolano ha tardado en reaccionar, por lo que gran parte del trabajo ha recaído en equipos de rescate internacionales. Entre ellos se encuentran miembros del Departamento de Bomberos del Condado de Los Ángeles, que ya se desplegaron en Nepal, México y Turquía tras los terremotos en esos países.
Han traído perros rastreadores, martillos neumáticos, sierras eléctricas para cortar varillas de refuerzo, escaleras de aluminio, sonar y dispositivos de escucha. Cuando llega el momento de usarlos, un hombre con un megáfono exige silencio. Luego, el equipo de rescate intenta comunicarse con las víctimas.
“Les damos una serie de instrucciones: ‘Si me oyen, den dos o tres golpecitos’”, explica el capitán de bomberos de Los Ángeles, Michael Toepfer. “Lo que oímos fueron unos golpecitos débiles. La última confirmación que tuvimos fue hace aproximadamente una hora”.
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