Van der Poel triunfa en la 'clásica' recortada del Macizo Central

El cambio climático vuelve a dominar las conversaciones sobre el Tour de Francia, con mayor énfasis desde que Tadej Pogacar reventase la carrera el pasado jueves en el Tourmalet. La novena etapa de la carrera, inicialmente diseñada para ser una de las más largas de la primera semana, fue recortada este domingo en unos treinta kilómetros debido a una alerta roja por altas temperaturas en la región de Corrèze. La decisión, poco habitual, anuncia debates apasionados sobre el calendario y la organización de uno de los deportes más duros del mundo. El menú de la jornada era suficientemente atractivo a pesar de su recorte: un recorrido quebrado, sin apenas kilómetros llanos y varias cotas cortas y exigentes camino de Ussel; un terreno idóneo para batallas y emboscadas. La etapa cumplió con su apariencia de ‘clásica’: hubo muchísimo desgaste inicial y se terminó por alumbrar una escapada de enorme nivel: Van der Poel, Pidcock, Gee, Simmons, Johannessen, Van Eetvelt, Baudin y Pablo Castrillo (Movistar). A pesar de la calidad de la fuga, nunca lograron adquirir una ventaja segura por el empeño, hasta cierto punto sorprendente, de UAE y Pogacar por tenerles a tiro en todo momento (ninguno era una amenaza en la clasificación general). ¿Tendría hambre todavía el líder? El recorrido cruzaba los bosques y colinas del Macizo Central, con carreteras estrechas, continuos cambios de ritmo y repechos que castigan más por acumulación que por su dureza individual. En la víspera, tras imponerse de nuevo al esprint en Bergerac, el belga Tim Merlier había afirmado que el calor se está convirtiendo en un rival casi tan duro como los propios corredores. La reclamación surtió efecto inmediato. Los ocho escapados nunca lograron burlar la colaboración entre UAE e Ineos a cabeza del pelotón; coronaron el último ‘muro’ con apenas medio minuto de ventaja, todavía a 25 kilómetros de la meta. Van der Poel atacó con un ritmo angustioso en el tramo más duro y logró despegarse del grupo, aunque Johannessen y Pidcock lograron atraparle después. Los tres aumentaron la diferencia a 55 segundos. El británico tuvo un problema con la cadena en el descenso y perdió contacto momentáneamente, pero después se unió junto con Simmons. Por atrás, UAE se relajaba un poco y cedía la responsabilidad a INEOS y Visma. Entre medias, a 15 segundos, los otros cuatro miembros de la fuga original luchaban sin éxito para poder llegar a disputar la etapa. El acuerdo entre los cuatro escapados sirvió para mantener a raya al pelotón, pero no les sobró ni medio kilometro. A la rampa postrera de la meta llegaron los aspirantes con mucha desconfianza, el pelotón a 10 segundos. Van der Poel arrancó a 250 metros y apretó los dientes para no ser rebasado por Johannessen. Una victoria fabulosa para uno de los ‘gallos’ del Tour en una etapa muy entretenida para el espectador.

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Author: Pablo Perez