
En medio de la tragedia en Venezuela, la ayuda ha comenzado a tomar distintas formas. No solo llega en donaciones a centros de acopio. También nace desde los oficios, desde lo que cada persona sabe hacer y tiene a mano.
Por Telemundo 51
En Caracas, el restaurante Urrutia, uno de los más tradicionales de la ciudad, cambió el ritmo de su cocina para preparar comida destinada a damnificados, hospitales, niños y voluntarios.
Su dueño, Fernando Franjo, dice que no pide dinero, sino materia prima para transformarla en comida. Según cuenta, han llegado a preparar entre mil y mil quinientas comidas diarias, con un equipo de unas 25 personas y motorizados que salen a repartirlas.
La solidaridad también ha llegado a quienes no siempre aparecen en primer plano: las mascotas.
En los refugios, muchas familias permanecen con sus perros y gatos, en medio del estrés, el desorden y el riesgo de que los animales se pierdan. Por eso, José Delgado comenzó a donar placas de identificación para mascotas afectadas por la tragedia.
El objetivo es simple, pero muy humano; que una familia que ya lo perdió casi todo, no pierda también a su animal.
Peluquería móvil
Y en otra parte de esta red de ayuda está Jennifer Araujo, una reconocida estilista venezolana que comenzó recolectando donaciones en su salón, pero al llegar a los refugios encontró otra necesidad.
Vio personas con días sin poder bañarse, niños con tierra y familias intentando sobrevivir en espacios improvisados.
Así nació “Manos que Reconstruyen”, una peluquería móvil con lavacabezas portátiles, productos donados y voluntarios que llevan lavados, cortes, peinados, barbería y manicura a los refugios.
Pero su proyecto no se queda solo en el presente.
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