El último partido del Mundial 2026 , el que decidirá quien levanta al cielo de Nueva York la Copa del Mundo, ya tiene árbitro. Será el esloveno Slavko Vincic , un colegiado con amplia experiencia en competiciones europeas, quien dirigirá el apasionante duelo entre España y Argentina este domingo 19 de julio a las 21.00 horas, asistido en las bandas por Tomaz Klancnik y Andraz Kovacic y con el jordano Adham Makhadmeh como cuarto árbitro. Pese a que uno de los finalistas pertenece a la UEFA el comité arbitral de la FIFA ha designado a Vincic por su experiencia en partidos de primer nivel , que incluye también varios encuentros mundialistas, tanto de esta edición en Estados Unidos, México y Canadá como de la anterior en Qatar. Como curiosidad hay que señalar que el esloveno fue el árbitro de la última derrota de la selección de Argentina en una cita mundialista , pues dirigió el choque entre la albiceleste y Arabia Saudí hace cuatro años, que acabó con la albiceleste doblando la rodilla. En la presente edición de la Copa del Mundo Vincic ya ha dirigido el Brasil-Marruecos (1-1) y el México-Ecuador (2-0), ambos de la fase de grupos. En el segundo de ellos fue noticia por la aplicación de la que se ha venido en llamar ‘Ley Vinicius’ , pues expulsó al defensor ecuatoriano Hincapié por taparse la boca mientras se dirigía a un jugador del equipo rival. El historial de la selección española con Vincic es prometedor, pues el esloveno ha dirigido en cinco ocasiones a ‘la Roja’ y nunca la vio perder . Dirigió un 2-2 ante Colombia en 2017, un 0-0 ante Suecia en la Eurocopa 2020, un 2-1 a Italia en semifinales de la Nations League de 2023 y dos choques de la última Eurocopa, un 1-0 contra Italia y la trascendental victoria por 2-1 ante Francia en semifinales. No tan buen recuerdo tiene sin embargo un equipo español, el Real Madrid, que se quejó amargamente de que en la vuelta de los cuartos de final de la última edición de la Champions League, en el Allianz Arena, expulsase a Camavinga por desplazar la pelota tras una falta . Muchos acusaron entonces al árbitro esloveno de haberle sacado la tarjeta al centrocampista francés tras olvidar que ya tenía otra amonestación. La expulsión terminó de desequilibrar un choque que acabó con la eliminación del equipo entrenado entonces por Álvaro Arbeloa.