La guerra con Irán ha dejado al descubierto uno de los puntos débiles del enorme poder militar de Estados Unidos. Es posible consumir en unos meses unas armas que la industria necesita años para reponer. Después de cinco meses de operaciones en Irán, el Ejército estadounidense ha utilizado gran parte de sus reservas mundiales de misiles tácticos de largo alcance (ATACMS) y de los nuevos misiles de ataque de precisión (PrSM) , las dos principales armas terrestres para alcanzar objetivos a cientos de kilómetros de distancia con gran precisión. Las cantidades exactas siguen siendo información clasificada. La reducción del arsenal no significa que EE.UU. se haya quedado sin medios para atacar Irán. El Pentágono conserva bombarderos, cazas, drones, misiles lanzados… Ver Más