Hace una década, en la histórica campaña electoral que le llevó por primera vez a la Casa Blanca, Donald Trump prometió que como presidente eliminaría la creciente deuda pública de EE.UU. en ocho años. Ahora, la deuda de la primera potencia mundial duplica a la de 2016, en una espiral incontenible que esta semana ha sido marcada por un hito: por primera vez, EE.UU. debe más de 40 billones de dólares (34,27 billones de euros o, de otra forma, veinte veces la deuda española). Meter en cintura el déficit fiscal es algo a lo que casi todos los políticos estadounidenses se comprometen -en especial, los conservadores-, pero que ninguno consigue ejecutar. La deuda disparada de EE.UU. no es, ni mucho… Ver Más