Suenan las sirenas de un coche patrulla. La Policía nos abre paso entre los infinitos atascos en Ahmedabad, la capital del estado de Guyarat, al oeste de la India. Los coches, las motos y los famosos ‘tuctuc’ (triciclos a motor) inundan toda la calzada pegados unos contra otros, pero sin llegar a chocar, sobre unas líneas de tráfico que nadie respeta. La melodía policial se convierte en la nueva normalidad de nuestro silencio, perturbado constantemente por la orquesta de cláxones a los que uno no termina de acostumbrarse. Las motocicletas y los ‘tuctuc’ se encargan de los agudos, mientras que los automóviles ofrecen los tonos medios. Los graves corren a cargo de nuestro autobús, en el que viajamos unos periodistas… Ver Más