Tras más de 30 años, el Real Madrid volvía a Budapest para medirse al Ferencváros . Apenas una semana después del último amistoso en el que no pudo superar a la Fiorentina, y tras los ensayos en Valdebebas frente a Leganés y Alcorcón, los blancos se medían a un rival ajeno a su agenda desde hace años; un choque que evocaba las antiguas pretemporadas europeas, lejos de los grandes focos a los que nos hemos acostumbrado recientemente. En el Ferencváros Stadion de Budapest, el equipo blanco se midió a un conjunto ya inmerso en competición oficial. El club más laureado de Hungría suma dos jornadas en su liga local y el pasado miércoles venció al Górnik polaco (1-0) en la ida de la tercera ronda previa de la Europa League. El encuentro se resolvió con un 1-2 a favor de los madridistas, con Arda Güler como timón del equipo y con el joven canterano Mario Rivas como gran protagonista tras adelantar a los blancos (0-1) con un gran cabezazo a centro de Alexis Ciria. José Mourinho dio entrada a Brahim con respecto a la alineación del último encuentro, manteniendo un 4-2-3-1 que parece destinado a asentarse durante toda la temporada. Lunin empezó bajo palos el día en que Courtois regresaba a Valdebebas tras sus vacaciones; la defensa la formaron Dumfries , los canteranos Joan Martínez y Mario Rivas , y Carreras ; Camavinga y Valverde actuaron en la sala de máquinas; Alexis Ciria —quien parece haber conquistado al técnico luso tras su gol ante la Fiore— compartió la línea de mediapuntas con Arda Guler y Brahim ; y Endrick figuró como referencia en punta en medio de los rumores que le colocan lejos de Chamartín. Un único cambio en el once, a la espera de Diomande que podría debutar el próximo miércoles ante el Dépor en el histórico Trofeo Teresa Herrera. Tres canteranos repitieron titularidad y cumplieron con nota. Mario Rivas —autor del primer gol— y Joan Martínez le ganaron la partida a Huijsen y Rüdiger, quienes contaron con minutos durante la segunda mitad. Por su parte, Alexis Ciria —llegado el pasado invierno desde la cantera del Sevilla— sigue con su ascenso meteórico en el club blanco. También disputó la segunda parte Jorge Cestero, cuya entrada desplazó a Guler a la banda. Hubo tiempo también para los debuts. Bernardo Silva —con el dorsal 31 a la espalda— disputó sus primeros 45 minutos con la camiseta del Real Madrid. El centrocampista portugués se colocó en la base de la jugada junto a Fede Valverde, pero tuvo una actuación más bien gris. Carlos Espí contó asimismo con media hora de acción y aprovechó el segundo balón que tocó para mandarlo al fondo de la red, tras un pase atrás de Valverde a los cinco minutos de la reanudación; su entrada al terreno de juego desplazó a Endrick al costado derecho. Vinicius volvió a disputar minutos, anodinos, eso sí, tras un verano en el que los rumores sobre su continuidad finalizaron al firmar el contrato que le vincula al club de Chamartín hasta 2032 . Kenan Kodro, viejo conocido de LaLiga, recortó distancias con el 1-2 tras un desajuste de la línea defensiva formada por Trent, Rudiger, Huijsen y Carreras. Los últimos minutos sirvieron para ver en acción a Lamini Fati , quien entró para jugar fuera de posición como lateral izquierdo en lugar de Carreras, y a Diego Lacosta , que ocupó la demarcación de Fede Valverde en el mediocampo. Carlos Espí acabó el encuentro con una sonrisa de oreja a oreja, fiel reflejo de la alegría que vive el joven valenciano tras haber marcado su primer tanto; un gol que sirvió para darle la victoria a su nuevo equipo, aunque fuese en contexto de pretemporada. Tras los compromisos en Austria y Budapest, ya solo restan dos encuentros antes del debut liguero ante el Espanyol el sábado 22 de agosto. La próxima cita en el calendario la marca el regreso, 13 años después, al Trofeo Teresa Herrera para medirse al Deportivo en Riazor, dentro de su LXXXI edición. La pretemporada blanca finalizará en Alemania con un enfrentamiento ante el Schalke 04 en Gelsenkirchen.