Viaje a las ruinas de Druzhkivka, donde se decide el destino de Ucrania

El robot araña el asfalto cargado de agua mientras un dron ronda en las alturas. A ritmo lento, se incorpora a la carretera en dirección a Druzhkivka. Un soldado ucraniano mira al cielo, apunta y dice: «Es nuestro. Es un vampiro». Pero las ráfagas de fusil cercanas podrían hacer pensar lo contrario. La máquina se detiene unos segundos que se alargan demasiado. O al menos esa es la sensación. Al toque, el aparato volador da la espantada y el robot enfila hacia el frente. Además de las garrafas, porta un mensaje con grandes letras blancas en el morro. La traducción más cercana al español sería »¿Y a mí qué?«. El cielo nublado de hoy protege del sol que cae a… Ver Más

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Author: Pablo Perez