En su primera etapa como entrenador del Real Madrid José Mourinho tomó el testigo en el banquillo de Manuel Pellegrini . Bajo la batuta del chileno el club blanco había firmado un gran campeonato liguero, con solo cuatro derrotas y 96 puntos, pero acabó tres por detrás del Barcelona, lo que unido a las eliminaciones en Copa con el Alcorcón y en octavos de Champions frente al Lyon sentenciaron al ‘ingeniero’ y llevaron al Bernabéu al portugués, que acababa de devolver la gloria europea al Inter de Milán. El luso terminaría batiendo los récords de puntos y goles de Pellegrini en su segunda temporada, pero el año de su debut como madridista tuvo que convivir con la sombra del estilo de juego, más alegre, y los números de su predecesor. Una presión que desembocó en una de sus salidas de tono más recordadas, cuando su labor fue comparada con la del chileno y se descolgó con un desprecio a su colega y al que iba a ser su rival liguero. «Si me echan yo no entrenaré al Málaga sino a un grande de la Premier o de Italia» , se jactó con su particular estilo de entonces. Más de una década después Mourinho es otro. Los años y la experiencia le han dado un poso más sereno, al menos mientras el viento sople de cola para su equipo, y lo volvió a demostrar en la previa del Betis-Real Madrid. Preguntado por su relación con Pellegrini se mostró más que conciliador. « En el pasado hay palabras que uno dice y al final te sientes un idiota y sientes que te has equivocado . He tenido alguna palabra hacia él muy estúpida», confesó. «Pero después le he pagado bien. Porque la Premier que ganó con el City se la di yo. Porque si a dos partidos del final el Liverpool empata con el Chelsea era campeón», bromeó. El historial de duelos entre ambos es largo en la última década y media, pero tras aquel rifirrafe en la Liga las asperezas se fueron limando. Hasta el punto que no hace mucho, en un amistoso Betis-Roma, Pellegrini tuvo según Mourinho «alguna cosa de gran señor». Explicó el luso que en aquel choque, tras quedarse con siete su equipo, el chileno le pidió a los suyos que aflojaran. « Es un gran entrenador y un ejemplo como persona . Me gusta mucho». Horas más tarde el del Betis le respondió con su elegancia de siempre. «Hubo unas declaraciones hace mucho tiempo que no tienen ninguna trascendencia», aseguró. «Yo estaba muy contento de estar en Málaga, una de las mejores decisiones de mi carrera, así que no tengo ningún tipo de enfrentamiento con él. Quizás lo buscó la prensa. Nos hemos topado muchísimas veces, nos ha tocado ganar y perder. Tengo muy buena opinión de él como técnico y lo veo mucho más maduro todavía ahora que quizás años atrás, ahora tiene más raciocinio en lo que dice ». Con la paz sellada entre ambos, el Real Madrid tiene una dura prueba de fuego en La Cartuja ante otro equipo Champions. Llegan los blancos con las mismas bajas que arrastra todo este inicio de temporada pero que no les han impedido firmar un pleno de victorias. Les recibirá un Betis que aún no puede contar con el exmadridista Ceballos pero que estaba protagonizando un gran inicio de curso hasta la pasada jornada, en la que se desplomó con una abultada derrota 5-2 ante el Levante.