El Tribunal Supremo de Estados Unidos dio este martes una victoria a Donald Trump en su ofensiva migratoria al permitir que su Gobierno continúe deportando inmigrantes a terceros países, incluso cuando no tengan ningún vínculo con ellos. La Administración podrá mantener por ahora una de sus políticas migratorias más controvertidas mientras los nueve magistrados deciden si el procedimiento empleado por el Gobierno es legal, ya que la decisión es cautelar. La inmensa mayoría de los 25.000 deportados a terceros países ha terminado en México, pero la red creada por Washington se extiende mucho más allá de la frontera sur de Estados Unidos. Entre los países que han aceptado recibir inmigrantes procedentes de Estados Unidos aparecen también El Salvador, Liberia o… Ver Más