Sara Cabeza de Vaca carga a sus espaldas con una trayectoria moldeada a base de disciplina, mudanzas y una capacidad innata para reinventarse. La peleadora extremeña se prepara para dar el salto definitivo al profesionalismo el próximo 26 de septiembre en el WOW 32 de Sevilla, donde se medirá ante Paula Sánchez. Tras un año 2025 sobresaliente en el circuito amateur de AFL, donde cosechó dos importantes victorias y fue galardonada como la peleadora del año, la peleadora afronta este reto con la madurez mental necesaria. «Yo al final también no soy una niña de 20 años, el ritmo es completamente diferente. Entonces yo sí que tengo que acelerar mucho más el proceso y aprovechar que ahora estoy muy bien físicamente, muy madura mentalmente», reflexiona sobre su precoz llegada al profesionalismo con apenas dos combates amateur en su haber. Sin embargo, esta no es su primera aproximación a este tipo de disciplina. Su historia con los deportes de combate comenzó en su Badajoz natal, impulsada por sus padres a través del taekwondo. Sin embargo, las limitaciones geográficas y un desafortunado incidente en un europeo, donde se rompió la nariz, desviaron su rumbo de forma providencial. «Yo siempre digo, al final muchas veces, la vida decide por ti y no tomas tú la decisión. Y si había pasado, era por algo», confiesa. Lejos de apartarla de la lucha, la prohibición temporal de impactos la empujó a probar el boxeo y el muay thai hasta aterrizar de lleno en las MMA . La transición, no obstante, exigió borrar ciertos automatismos olímpicos: «Hay cosas del Taekwondo que he tenido que quitar, por supuesto, porque no es lo mismo, no hay que puntuar. Aquí es diferente, aquí buscas hacer daño, buscas hacer un KO ». Adaptarse a la disciplina total de las jaulas supuso empezar prácticamente de cero, especialmente en el terreno de la lucha y el suelo. «Sobre todo el trabajo, el suelo, el tener a una persona encima tuya, ese contacto corporal continuo», explica sobre sus inicios. Sin embargo, su evolución ha estado marcada por la meticulosidad técnica que trabaja junto a su equipo y su mentalidad analítica. De cara a su debut profesional contra Paula Sánchez, Cabeza de Vaca anticipa un duelo vibrante. «Sé que ella es striker, que también viene del Muay Thai, que es muy guerrera, tira para adelante. Entonces sí que yo creo que va a ser una pelea bastante vistosa, un choque de estilos», comenta. Más allá del combate inmediato, la peleadora mantiene los pies en el suelo siguiendo la filosofía del « partido a partido », aunque reconoce que su ambición no tiene techos cerrados. «Quiero llegar lo más alto posible», afirma de cara al futuro. Con la vista puesta en cerrar el año con dos combates profesionales victoriosos si el físico se lo permite, Sara Cabeza de Vaca pisa fuerte en Sevilla con una idea muy clara: «Yo estoy en Holanda, pasa el tren, me subo y cuando me tenga que bajar, me bajaré. Pero mientras tanto, quiero que el tren me lleve hasta el fin del mundo».