El avance imparable de la inteligencia artificial ha provocado que en los últimos tiempos las actividades fraudulentas con deepfakes de audio hayan aumentado, con la peligrosidad añadida de que se han sofisticado de tal manera que el resultado final cada vez es más indistinguible de lo real. Pero la tecnología es un arma de doble filo que también sirve para contener el devastador virus de las voces clonadas, ya que puede entrenarse para rastrear anomalías y patrones extraños que pasan desapercibidos al oído humano. En el mercado ya existen diferentes sistemas capaces de evaluar con precisión la autenticidad de la voz en cuestión de segundos, unas soluciones que, ante el repunte de los ataques, emergen como el salvavidas al que… Ver Más