J. D. Vance tuvo el discurso principal de la última noche de la convención republicana de Dallas. Donald Trump se reservó el cierre, pero esta vez habló poco para sus costumbres: 26 minutos, frente a la hora y cuarenta y cuatro minutos de la víspera. No hubo una nueva promesa comparable a los 5.000 dólares por ciudadano adulto que había ofrecido si su partido conserva el control del Congreso. El presidente empezó felicitando a su vicepresidente. «Quiero dar las gracias a nuestro gran vicepresidente. ¡Qué trabajo ha hecho esta noche!». La distribución de los turnos dio a Vance una oportunidad de presentarse ante el partido como algo más que el acompañante de Trump. Tiene por delante unas elecciones legislativas difíciles… Ver Más