Café, ron y barcos

Este año es año de la Ruta del Ron. La prestigiosa regata transatlántica en solitario que se disputa cada cuatro celebra su 40 aniversario en su edición número 11, que no es poco.

En el microcosmos oceánico francés, la Route du Rhum tiene un protagonismo difícil de comprender al sur de los Pirineos. Desde su inicio logró atraer un interés masivo, gracias a un épico final en el cual con su pequeño trimarán Mike Birch se impuso al gran monocasco de Michel Malinowski por ¡¡98 segundos!! tras 23 días de regata…. y la desaparición de Alain Colas.

Desde aquel 1978 mucho ha rolado, pero Saint Malo como salida y Guadalupe como llegada se han mantenido inalterables. De las infinitas gestas y anécdotas memorables me quedo con un par. Una es la victoria absoluta de Florence Arthaud en 1990, la primera mujer en lograrlo, solo emulada por MacArthur al ganar la categoría Monocascos 50 pies en 1998. La segunda, por más reciente que no menos importante, la victoria de Alex Pella en la pasada edición, tras un recital en Class 40. Un hito para la vela española, que se anotaba la primera victoria en una de las grandes.

Pella no estará en salida para defender título en la categoría reina, pues los Class 40 aportan el mayor trozo de pastel de una inscripción que este año bate todos los records. Tanto es así, que cuando se estableció un límite de participantes, saltaron todas las alarmas. Y fue precisamente la presión de los Class 40, que dijeron o todos o ninguno, un poderoso motivo para reconsiderar la decisión y ampliarla. Finalmente aportan 53 de las 124 inscripciones aceptadas. Los IMOCA 60 baten su propio record con 21 barcos, pero no cabe duda que los millones de ojos, sí, millones, que visitaran el village de Saint Malo fijarán su mirada en los seis gigantescos Ultime. Esos multicascos tragamillas que intentarán batir el record 7 días y 15 horas empleadas para cubrir las 3.500 millas de distancia. Fue Loïck Peyron. Un genio irrepetible que el pasado año truncó su bello proyecto al ser llamado a última hora al Banque Populaire para sustituir al patrón lesionado. Pero este año Peyron luchará por su gesta, hacer la Ruta del Ron en un pequeño trimarán gemelo del vencedor de la primera edición, navegando a la antigua, como en 1978.

Loïck Peyron, un genio. Confieso que es mí ídolo transoceánico. Si pueden aprovechen el puente de Todos Santos para ir a Saint Malo. Una ocasión única, pues la salida es el 4 de noviembre y por favor, beban un ron a mi salud y tráiganme el autógrafo de mi ídolo, que las roladas me llevan al Salón de Valencia.

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Author: Pablo Perez