Hace más de un año que James Costos (Massachusetts, 1963) dejó de ser el embajador de Estados Unidos en España. Pero sus vínculos con nuestro país siguen intactos. Desde su puesto de «senior advisor» en la consultora Kreab, aconseja a las compañías nacionales que quieren dar el salto a Estados Unidos y Latinoamérica. Un «trabajo similar» al que realizaba como embajador que, en su opinión, «se mantendrá inmune» al proteccionismo de Trump.
-¿Han frenado las medidas intervencionistas de Trump las inversiones de empresas extranjeras?
– Hay muchas oportunidades, pero quizás no están todas en Washington. Hay alcaldes en ciudades como México o Los Ángeles que están abiertos a nuevas inversiones y han lanzado programas de apoyo a las empresas que aterrizan en el país. Mi recomendación para las empresas españolas que estén interesadas en estos mercados es que busquen tratos con gobernadores locales.
-¿En qué sectores pueden encontrar las empresas españolas estas oportunidades?
– Hay opciones de inversión muy interesantes en el sector financiero. Además, en el ámbito de las infraestructuras se está intentando desarrollar un plan estratégico que necesitará del sector privado. Obama intentó desarrollar ya este programa, pero se encontró con la oposición del Congreso.
– ¿Qué impacto tendrá el «America First» en la economía de Estados Unidos?
-Es lo contrario a lo que hicimos bajo el mandato de Obama, cuando firmamos pactos comerciales con todos los aliados que teníamos. La filosofía era lograr acuerdos, aunque no fueran el mejor para ninguna de las dos partes. Trump fomenta el aislacionismo, ha roto pactos que estábamos a punto de cerrar. Pero no está buscando otros nuevos, lo que está generando cierto caos en la economía. Hay que tener en cuenta además que estamos en la fase final del ciclo expansivo y que en 2019 la economía estadounidense puede desacelerarse o incluso caer en una recesión. En 2020 serán las elecciones y será difícil hacer campaña electoral si la economía no acompaña.
– Ciertos organismos internacionales, como el FMI, ha señalado que este proceso también puede lastrar el PIB europeo…
-Un cambio de estas características siempre genera dudas y oportunidades. Va a tener un impacto en la economía, pero España y Europa se pueden beneficiar. La guerra comercial puede llevar a China a buscar otro socio. La UE es la segunda economía del mundo y venden lo mismo que Estados Unidos a China, automovilismo, aviones. Puede ser una oportunidad para Europa pero por el momento tiene que mantenerse neutral durante las negociaciones, esperar.
– Cuando era embajador potenció mucho el papel en España de empresas como Google. ¿Qué impacto puede tener en sus inversiones la tasa a la economía digital que plantea el Gobierno?
– Es una medida potencialmente negativa. Pasé mucho tiempo como embajador trabajando con empresas tecnológicas y construimos puentes entre España y Silicon Valley. La realidad es que la regulación es muy compleja en el país y un impuesto adicional ralentizará las inversiones del sector tecnológico. Entiendo los motivos por los que se imponen, pero no creo que sea la mejor solución. Sánchez dijo que quería potenciar el emprendimiento pero al mismo tiempo pone impuestos. Los mensajes son contradictorios. Habrá que estar atentos al plan que desarrolle el Gobierno para lograrlo.
– ¿Es difícil hacer negocios en España?
– Es difícil hacerlos en cualquier país. Tienes que negociar y alcanzar acuerdos beneficiosos. Las regulaciones son importantes para proteger a los consumidores y a las empresas que están ya en el mercado, pero tienen que abrirse a la modernización.
– Fue directivo de HBO antes de ser embajador. ¿Se plantea regresar al sector del entretenimiento?
– La industria está creciendo muchísimo. Y España, que tiene mucho talento, puede crecer con fuerza en este sector. Yo estoy muy satisfecho con mi trabajo actual, quiero seguir siendo un enlace entre empresas y gobiernos.
La recuperación española, modelo para el resto de Europa
Cuando Costos aterrizó en Madrid, en 2013, España vivía acosada por la crisis económica. Ahora la situación es radicalmente distinta. El exembajador destaca el «increíble cambio que ha vivido el país en los últimos años», y el «gran trabajo» realizado en materia económica. Tanto, que considera que el caso español debe ser considerado «un modelo para el resto de Europa».
El exembajador asegura sentirse «orgulloso por el papel que ha desempeñado Estados Unidos en esta recuperación» y recuerda las «históricas» relaciones comerciales que mantiene nuestro país con el suyo. «Siguen habiendo unas 700 empresas españolas en América invirtiendo y creando empleo», apunta.
Por ello, también hace referencia al «interés» que han puesto en los últimos años directivos como Ana Botín, presidenta del Santander, o José María Álvarez-Pallete, presidente de Telefónica, en «acercarse a las nuevas tecnologías y al mundo de Silicon Valley para mejorar sus negocios».
De cara al futuro, recomienda potenciar estas relaciones y consolidar el papel de España como «hub» entre Estados Unidos e Iberoamérica. «Gracias a sus similitudes culturales, se ha convertido en una puerta de entrada para las compañías americanas que desean invertir en América Latina», explica.
Costos, que sigue visitando España frecuentemente, sí evita pronunciarse abiertamente sobre uno de los mayores focos de incertidumbre económica para España: el desafío soberanista: «Es una cuestión que debe resolverse de forma interna».