San Juan Bosco fue un entusiasta sacerdote, nacido en Castelnuovo, Italia, al norte de Roma. Desde los inicios de su ministerio enfocó gran parte de su apostolado en el trabajo con los jóvenes. En 1934 fue proclamado santo y declarado Padre y Maestro de la Juventud por el Sumo Pontífice. Su pasión por los jóvenes, su paciencia, su acogida, la eficacia de su presencia y de su palabra y la evidencia de amar y de ser amado, no tenían, en último término, otra explicación. Estaba hecho para ellos y ellos para él. La acción educativa desempeñada por Bosco, integral y complementaria. No solo trabajaba con los jóvenes sacerdotalmente vocacionados, sino que, periódicamente el santo, hacía visitas a las cárceles, también ofrecía su acompañamiento a los muchachos en los lugares de trabajo o en las viviendas, y en las horas de vagancia de éstos o de sus entretenciones callejeras. San Juan Bosco fue el primero en el mundo en desarrollar un sistema científico…