Aunque durante años ha existido la idea de que para que un hombre sea bueno en el sexo debe tener un pene grande, ahora que sabemos muy bien que eso es sólo un falso mito las cosas son mucho menos complejas y más divertidas.
De hecho, y de acuerdo con Elsy Reyes, especialista en relaciones de pareja y educación de la sexualidad, las mujeres “fisiológicamente no necesitamos más de cinco centímetros de longitud-pene, para tener una sensación agradable; porque la parte más inervada o sensible de nuestra vagina no mide más que eso”.
Estas son las recomendaciones de la especialista:
La silla: puede llegar a ser una de las más profundas y hasta incómoda para algunas mujeres. Él se sentará sobre una silla o el borde de la cama, mientras que ella se sienta sobre su regazo y es penetrada en el acto. La mujer podrá cruzar las piernas y llevar levemente su cuerpo hacia adelante.
La profunda: el nombre ya lo dijo todo. Está enfocada en penes anchos pero no tan largos. Ella deberá estar acostada y elevar su pelvis lo que más pueda; para facilitar podrá colocar algunas almohadas bajo sus glúteos; él la penetrará (como si fuese el misionero) y la mujer colocará sus piernas sobre los hombros del hombre.
La pose le dará la sensación a la mujer de que tiene sus piernas sobre su pecho y esto corporalmente hace que haya una amplitud pélvica, lo que será equivalente a una penetración máxima. Ella deberá mantener su cabeza recta y viendo hacia el frente, pues podría lastimar los discos cervicales de su columna.
Sin importar qué clase de pene tenga, con estas posiciones logrará aprovechar cada centímetro y ella sentirá que es así.
Con información de Pulzo