El ictus, un accidente cerebrovascular, puede producirse tanto por una disminución importante del flujo sanguíneo que recibe una parte de nuestro cerebro como por la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral, según explica la Sociedad Española de Neurología (SEN).
–Trastorno repentino de la visión, en uno o en los dos ojos
–Dificultad para caminar, pérdida de equilibrio o de coordinación de los movimientos.
–Dolor de cabeza muy intenso, brusco y no habitual.
Y aunque la gran mayoría de los pacientes que sufren un ictus suelen presentar una combinación de varios de estos síntomas, con solo experimentar uno de ellos, ya es motivo de urgencia. Ante los primeros síntomas de ictus debe llamarse inmediatamente al 112 y no trasladar al paciente por medios propios al hospital o al centro de salud.
Con información de ABC.