La oposición rusa convocó a sus partidarios a salir a la calle el sábado en Moscú para exigir elecciones libres, en un desafío a las autoridades que multiplicaron las amenazas y las presiones esta semana con las detenciones de todos los líderes de la protesta.
En la manifestación, no autorizada, casi ningún líder de la oposición está presente, después de que se produjeran numerosas condenas desde la protesta del fin de semana pasado en la capital rusa, que culminó con cerca de 1.400 detenidos, algo que no ocurría desde el regreso del presidente Vladimir Putin al Kremlin en 2012.
