El movimiento de protesta en Hong Kong organizó una gran manifestación este sábado, haciendo oídos sordos a las advertencias de China, en una crisis cada vez más aguda en este territorio semiautónomo.
Pekín y las autoridades locales subieron el tono esta semana al detener a decenas de personas. Y el ejército chino anunció que estaba dispuesto a reprimir altercados “intolerables” si era necesario.
