Miren ustedes qué cosa, tanta inteligencia y contrainteligencia e infiltraciones militares y policiales, tantas burlas a mazazos y promesas con afirmaciones imposibles de creer pero bonitas especialmente cuando se apela a Cristo por el nuevo Pastor de pastores, tantas instrucciones del G 2, médicos y espías cubanos, tántos rusos y chinos venidos de tan lejos, y resulta que nada de eso era necesario porque los maduristas de las arreglan solos para destruir al país, y los opositores se las arreglan por su propia cuenta, sin lecciones de nadie, para destruirse a sí mismos.