El régimen que llegó al poder hace 21 años por medio de mentiras y engaños, envuelto en una cháchara floripondia decimonónica- cantinflérica, no ha hecho otra cosa desde sus inicios sino de ir aplastando a los venezolanos; bástese citar la destrucción de la moneda, la hiperinflación, la tortura a los presos políticos, privados de libertad por ser disidentes (les matan sus mascotas y se las enrostran), y una diáspora que roza seis millones de almas, una realidad que describe la perversidad sin parangón en la historia patria en cuanto ataque alevoso a la familia venezolana. No hablemos de la peor traición por haber cedido la soberanía y el mando a Cuba.