La escasez de combustible que existe en Venezuela se ha venido exacerbando en los últimos meses, resultando afectados los múltiples sectores económicos que integran al país, incluso aquellos a los que, en el marco del decreto del estado de alarma por coronavirus, se les consideró como «sectores priorizados» dentro del plan de distribución de gasolina que anunció Tareck El Aissami, y con el cual se pretendía asegurar el suministro del fósil a los trabajadores de dichos sectores.
