Wall Street y Fondo Monetario: verdades tras bambalinas

La calificadora de valores Moody’s, que desde 1975 es parte del sistema calificador de la agencia reguladora de Wall Street –la U.S. Securities and Exchange Commission (SEC)–, lanzó la alerta sobre el futuro económico y social chapín, y ha emitido un comunicado que se parece mucho a otro de una misión reciente del FMI que inspeccionó cuentas económicas y sociales del medio.

De una manera diplomática nos dicen algo así como que nuestra reputación está por los suelos y si bien la ética en ese mundillo globalizado de los negocios es un tema que daría mucho de qué hablar, hasta para ellos pareciera ser que estamos más cercanos de Etiopía que de Uruguay. Y en el plano de nuestras instituciones y sus corruptelas, sí que la evaluación es casi de tarjeta roja.

Tienen un país –nos dicen– que a pesar de presentar un tamaño económico mayor que el de sus pares, transita en el pelotón de rezagados para el logro de la ansiada productividad. Además, y aquí va lo vergonzoso: su ingreso per cápita es un 46 por ciento menor al de su grupo comparable.

Y sobre el delicado tema de la deuda pública, que es una preocupación genuina de la población por sus destinos y malas prácticas, los expertos bien saben que en el mundo así se trabaja hoy, principalmente para mitigar la pandemia. Sin embargo, hay dos pulmones: deuda e impuestos, pero aquí los segundos son el talón de Aquiles de la que algunos ortodoxos aún llaman “buena macroeconomía”.

“Su deuda pública no es alta”, nos dicen, lo que pasa es que lo que pagan en impuestos, principalmente los más pudientes, tiene fama mundial de injusticia e inequidad, y la sonada “carga tributaria”, que incluso fue parte de las engavetadas negociaciones de los Acuerdos de Paz, sigue hoy en el baúl de los recuerdos. 

Guatemala, y principalmente su clase política y grupos dirigentes, (los cuartos de al lado) que hemos mencionado por aquí, cada vez más se alejan de modelos latinoamericanos, a pesar de los escándalos que se oyen por todas partes. Y es que el tema de las hambrunas y la grave crisis del bienestar nos coloca más bien en ubicaciones subsaharianas y asiáticas remotas, al punto que estrategias de esquemas cooperantes vinculadas con la malnutrición vienen de países pares como Bangladesh, Etiopía, Mali y Honduras que es nuestro vecino que mejor se asemeja a nuestros males de todo corte.

Tremendo daño reputacional nos hace por ejemplo tener a todo un exministro de Economía, que manejó las relaciones de inversión y comercio, libre bajo fianza en la Florida, acusado formalmente de comprar su puesto con dinero del narco y manejar soluciones empresariales. El mismo es tan solo un ejemplo de la rampante corrupción y del atrincheramiento de clase política, cortes y cuartos de al lado, a quienes hasta Wall Street con su vasta historia de avaricia y fraudes los mira con desprecio.

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Author: Maria Suarez