Así se titula el editorial de la Revista Ciencias Económicas número 26, correspondiente al período agosto-diciembre, del Colegio respectivo. Se trata de una etiqueta (Bidenomics) que los medios de los negocios y las finanzas suelen colocar cuando se estudian las características del paquete de políticas económicas de mandatarios determinados que le dan vuelta a la tortilla. Recordemos la “Reaganomics” del republicano Ronald Reagan.
Luego del inobjetable triunfo demócrata, ya Cindy Espina en ‘elPeriódico’ del domingo nos comienza a recordar de nuevo el Plan Alianza para la Prosperidad para Centroamérica que, junto a diversas estrategias de desarrollo, a cargo de USAID e INL entre otras agencias norteamericanas, empezarán a sonar de nuevo, y las autoridades económicas guatemaltecas y sus cuartos de al lado deberán afinar sus baterías si no quieren quedarse rezagadas de la cooperación y la inversión.
Pero es en el mundo de las escuelas económicas y las ideas en donde debemos poner atención. En primer lugar la Bidenomics significa la salida del Ministerio de Finanzas (Secretario del Tesoro por allá) del asesor de plutócratas Steven Mnuchin, y ese sí que es desde ya un gran paso.
Como nos lo dice Jordan Weissmann, en su artículo del 7 de noviembre de la revista independiente ‘Slate’, “Goodbye Steve Mnuchin”, el hoy aún mandamás financiero fue reclutado del banco de inversión Goldman Sachs, e hizo fortuna durante la crisis del 2008-2009 expulsando a cientos de ciudadanos de la propiedad de sus casas durante la crisis hipotecaria, y las ganancias invirtiéndolas en oro puro, con mucho dinero para sus propios bolsillos, y de sus clientes por supuesto.
Sin experiencia política alguna, y con una esposa derrochadora, que provocó una andanada de memes en la web, Mnuchin hizo sus puntos trabajando para pasar la iniciativa de rebajas impositivas a los ricos, sustentada con análisis interesados de que ello redundaría en un crecimiento económico a largo plazo que ha sido refutado por los más reconocidos economistas conocedores del tema.
La Bidenomics resulta ser bastante más moderada de lo que proponían Bernie Sanders o Elizabeth Warren, sin embargo, el propio Biden ya ha anunciado un incremento del impuesto sobre la renta para quienes ganan más de US$400 mil al año y una serie de medidas para quienes están en ese mínimo espacio de la pirámide social de una fracción del uno por ciento de los ciudadanos más ricos de los Estados Unidos.
En nuestra revista, un artículo del economista Edgar Pape nos recuerda que el tema tributario sí que amerita la atención en nuestro medio, poniendo el foco en las ganancias de las empresas cuyo giro de negocios es el hoy denominado e-commerce, o empresas digitales, así como necesarias modificaciones al impuesto sobre la renta local, especialmente para los detentadores de altos ingresos.