Es el gremio profesional más grande de Guatemala. Muchos nos preguntamos para qué sirve esta asociación. La historia de nuestro país nos corrige y nos sugiere plantear la pregunta con la siguiente estructura: “a quién sirve este gremio”. Está claro que no es para los intereses ni para la mayoría de sus propios miembros, mucho menos para la defensa de un Estado de Derecho en nuestra amada Guatemala. Un alto porcentaje de estos profesionales es egresado de la Usac, los mismos que protestaron y juraron una serie de irrisorias falacias, requisito obligatorio para graduarse.
Varias generaciones somos testigos y testigos históricos de la confabulada indiferencia del Colegio de Abogados a la defensa de la Constitución Política de Guatemala. Este gremio ha soslayado la desobediencia jurídica en que han caído los tres poderes del Estado, es por eso que nos preguntamos ¿a quién sirve este gremio? Próximamente se llevará a cabo la elección del representante de dicho Colegio ante la Corte de Constitucionalidad. Es del conocimiento público de la campaña que lleva a cabo un representante de esas huestes siniestras para ser elegido, será posible que de los 31 mil agremiados, salga este personaje triunfador, lo más seguro es que sí. Cómo puede ser posible nos preguntamos muchos y para ello, acudimos a la lógica de predicados: “Todos los abogados son sucios”; “Casi todos los abogados son sucios”; Será que los abogados que no se encuentran en estos enunciados seguirán siendo cómplices con su indiferencia como lo han hecho hasta ahora para la elección de Magistrados y a las disposiciones de la Corte de Constitucionalidad. Esperamos que no.