La portada de ‘elPeriódico’ dominguero es sintomática de lo que acontece. Sin respuesta dice el comentario de una imagen artística de las inundaciones provocadas por ‘Iota’ y ‘Eta’: 30 mil afectados que aún permanecen en 317 albergues habilitados, mientras que el Gobierno Central aún no define estrategia de ataque, y los alcaldes y autoridades locales nadan en recursos, sin embargo, se muestran pedigüeños, mientras que los desastres los han sobrepasado, al punto que ni siquiera han convocado al urgente equipo de técnicos y científicos –geólogos por sobre todo– que expliquen la perspectiva de los lugares inundados, con suelos que se han formado por millones de años, y asentamientos humanos construidos sin la más mínima planificación territorial.
Mientras tanto, en la página cuatro del mismo número, gracias a una campaña de noconnuestropisto.org se trata de hacer bulla sobre el oneroso monto de las dietas del concejo municipal mixquense, que se reúne cotidianamente, durante corto tiempo, sin que la Contraloría de cuentas evite la malversación, mientras que los bolsillos mensuales de los concejales y síndicos se llenan a montón.
Hace poco se divulgaron diversas notas periodísticas en donde se mostraron las corruptelas de otra comuna metropolitana, esta vez la de Chinautla que, sin lugar a dudas, se constituye en todo un monumento a la corrupción, al punto que los juzgados penales obligaron a los ediles lugareños a construir y exponer físicamente un símbolo de la antimemoria de las corruptelas. Me muero por ver cómo lo licitan y qué representan.
Recientemente expusimos de forma virtual ante las autoridades académicas del Centro Universitario de Occidente –Cunoc– detalles del Presupuesto General de Ingresos y Gastos del Estado, y les mostramos las millonadas que se irradian hacia el sistema municipal del país y hacia los consejos departamentales, y que se concretiza en una obra hormiga de pésima calidad, mal concebida, mal planeada y mal ejecutada. Me pregunto yo el porqué no se refunda ese sistema y se reprograma toda esa obra que del diente al labio detalla procesos de planificación participativa, a través de comités comunales que está más que demostrado que son clubs de caciques y alcaldes, siendo que también el sistema central de la obra pública es un espejo de esas fragmentaciones por doquier.
Lo cierto es que hay un desencanto con el municipalismo, con el distritalismo y con la propia democracia, al punto que don Neto Bran al querer compararse con ‘Meme’ Colom en una de sus tantas intervenciones que son parte de su tempranero entrenamiento electoral-presidencial, catapultado por los morados de Todos, recibió una andanada de críticas que son toda una colección de discursos que forman parte de la sociología de la mediocridad de hoy en día y de los antiliderazgos y la nostalgia histórica.