En el 2020, el régimen “recuperó” la A.N. “para devolvérsela a Chávez” en un proceso electoral absolutamente manipulado y fraudulento que no reconoce la oposición ni el mundo democrático. La abstención, tan criticada sirvió para “salvar” al gobierno del presidente (e) Guaidó y su alianza parlamentaria, que sigue siendo una “unidad” política, precaria si se quiere, pero que ha “funcionado”. De haber participado en el fraude, se hubiera perdido este logro, efecto de la unidad opositora del 2015 y debilitado el importante y vital apoyo internacional logrado y que se mantiene.