Mientras más malos y más fracasados parecieran ser más peligrosos. Me refiero a los enclaves de la internacional que agrupa a esos partidos que simbolizan lo que se conoce como el Foro de Sao Paulo y ahora camuflados en el llamado Grupo de Puebla que tuvo su origen en tierra mexicana. Es evidente que cuentan con muchos recursos para reinventarse, para salir de enredos, reponerse de golpes contundentes que aparentaban ser letales y escapar de las circunstancias adversas en la que parecían quedar atrapados por el resto de sus vidas.