La situación de Venezuela cada dia va de mal en peor. La catástrofe crece y persigue a los venezolanos ¡hasta en el mismísimo destierro!, tal como ocurre ahora en Perú, cuyo nuevo gobierno no ha disimulado su encono o animadversión con quien se identifique con el gentilicio venezolano. Los cuentos le ponen los pelos de punta al más indiferente, al momento de calibrar el viacrucis que experimentan los millones de compatriotas que deambulan por el mundo, tratando de encontrar la paz, la seguridad, la comida, la salud, la educación y el trabajo para sobrevivir fuera del terruño que dejaron atrás, empujados por esa pandemia de populistas que azota a Venezuela.